De fenómeno asiático a apuesta global, el Boys Love gana terreno en Occidente impulsado por el éxito de ‘Heated Rivalry’. Qué es, de dónde surge y por qué representa hoy una oportunidad para la industria.

El éxito de ‘Heated Rivalry’ a finales del año pasado marcó lo que para muchos fue el inicio de una nueva ola de series mainstream con historias de amor entre hombres.
Pero quienes vienen siguiendo el fenómeno más de cerca saben que se trata en realidad de una culminación. O, más bien, de una consagración.
Estrenada en noviembre de 2025 en la plataforma canadiense Crave y popularizada globalmente por HBO Max, ‘Heated Rivalry’ narra el romance entre dos jugadores de hockey: el capitán de los Montreal Metros y su rival, el capitán de los Boston Raiders.

La serie, creada por Jacob Tierney y basada en la saga de novelas de Rachel Reid, se convirtió rápidamente en un fenómeno global, posicionándose como el mayor hit internacional en la historia de Crave, que ya la renovó por una segunda temporada.
Y, casi sin pretenderlo, se ha convertido en el título de referencia a la hora de hablar de “Boys Love” en Occidente, un género surgido en Asia y centrado en historias de amor masculino.
Conocido también como BL, el género tiene sus orígenes en el manga japonés de los años 70, cuando un grupo de creadoras comenzó a desarrollar historias románticas entre personajes masculinos dirigidas principalmente a lectoras femeninas.
Conocidas como yaoi, estas primeras obras sentaron las bases de un fenómeno que con el tiempo evolucionó hacia el animé, el cine y, más recientemente, las series.
Centrados siempre en historias de amor entre dos hombres, los contenidos BL no están necesariamente dirigidos a la comunidad LGTBI ni responden a una lógica de representación del colectivo. Consumidas principalmente por mujeres, estas historias se caracterizan más bien por relatos fuertemente emocionales, personajes idealizados y una estética muy cuidada.
Y su verdadero punto de inflexión llegó en 2014 en Tailandia, cuando productores locales lograron perfeccionar la fórmula, combinando elementos del melodrama tradicional con una narrativa más contemporánea y aspiracional.
De a poco, sus historias comenzaron a sentar las bases de toda una industria local dedicada al género, que hoy produce hasta 30 títulos al año y ha generado un potente star system nacional.
Activos fandoms digitales han expandido el fenómeno primero al resto de Asia y, gradualmente, a Occidente.

Según datos de la consultora Parrot Analytics, de hecho, el número de series BL ha aumentado a un ritmo superior al 30% anual desde 2018 a nivel global, con un crecimiento especialmente acelerado desde 2022.
Mientras que Tailandia continúa liderando con el 45% de la producción total, países como Corea del Sur, Japón y Taiwán también han acelerado su producción de contenidos de este tipo.
En Occidente, en tanto, Estados Unidos es hoy ya el principal productor no asiático.
“Más allá de su valor como entretenimiento, el género ha generado un impacto cultural y social significativo, promoviendo conversaciones sobre diversidad, identidad y representación, especialmente entre jóvenes”, dice a Cveintiuno Francheska León de la Barra, ejecutiva de Canal+ Distribution.
Conocida hasta hace poco como Thema, Canal+ Distribution es una de las impulsoras de la expansión del género en América Latina, donde representa actualmente ocho títulos de BL tailandés producidos para la plataforma VIU.
Entre ellos figuran ‘The Rebound’ (2024), ambientada en el mundo juvenil del deporte; ‘Shadow’ (2023), que incorpora elementos de misterio; ‘4 Minutes’ (2024), con componentes de ciencia ficción; y títulos más recientes como ‘Lost in the Woods’ y ‘4 Destiny Project’ (2025), que reflejan la expansión del género hacia territorios como el thriller, la fantasía y la acción.

La apuesta de Canal+ Distribution con el BL se basa en capitalizar una brecha que han detectado en el mercado: hoy existe más demanda que oferta por contenidos de este tipo.
Así lo reafirma Christofer Hamilton, industry insights manager de Parrot Analytics. “A nivel global, la demanda de series Boys Love en 2025 fue 44 veces mayor a la de 2018, superando el crecimiento de la oferta de este tipo de contenidos, que en ese mismo período se multiplicó por 19,5”.

En América Latina, ese crecimiento también es evidente: la demanda es hoy 19,8 veces superior a la de 2018. Por eso, para León de la Barra la región se posiciona como uno de los mercados más receptivos del BL fuera de Asia. “Vemos altos niveles de engagement en redes sociales, especialmente en países como México, Brasil y Argentina”.
Y ese crecimiento se replica también en otros mercados. En España, por ejemplo, la demanda por contenidos BL se multiplicó por 18,3 en el mismo período según Parrot Analytics, al tiempo que Portugal destaca como uno de los mercados más dinámicos: en 2024 la demanda por estas series fue más de 60 veces superior a la de 2018.
Títulos como ‘Heartstopper’, ‘Young Royals’ y ‘Fellow Travelers’ han sido clave en esta expansión, y León de la Barra destaca también contenidos como ‘2gether’ y ‘KinnPorsche’.
Sin embargo, la ejecutiva no duda en colocar a la canadiense ‘Heated Rivalry’ como la gran “aceleradora”.
“Ha permitido abrir conversaciones sobre el género y ha generado fuerte conversación orgánica en redes, validando el interés global por el contenido BL y consolidando oportunidades para futuras producciones”.
“Su éxito ha demostrado que existe una demanda sólida y creciente en Occidente, y es muy probable que veamos más coproducciones internacionales y adaptaciones locales en el corto y mediano plazo”, agrega.
Efectivamente, de acuerdo con los datos de Parrot, ‘Heated Rivalry’ fue la serie BL más popular de 2025, por delante de otras como las tailandesas ‘Dare You to Death’ y ‘Khemjira’ o la china ‘Revenged Love’, con un rendimiento global 41,1 veces superior al promedio.
Pero además de su éxito en plataformas, el BL se ha consolidado también como un fenómeno 360, con fan meetings, merchandising, acuerdos con marcas y contenido digital, ampliando el valor del IP más allá del streaming.

“Hay varios indicadores que reflejan este crecimiento. Plataformas como Rakuten Viki, con presencia en más de 190 países, posicionan regularmente títulos BL entre los contenidos con mayor engagement dentro del drama asiático. El fenómeno también es visible en redes sociales, donde hashtags del género superan los 20.000 millones de visualizaciones”, señala León de la Barra.
Con un fandom activo, pero aún dentro de la categoría de nicho, el BL es un género aún por explotar en Occidente de acuerdo con Parrot, que detalla que hoy representa el 0,6% del consumo total audiovisual monitoreado por la consultora. Sin embargo, si se repite lo que ya sucedió en Asia, la oportunidad para estos títulos es enorme.
“En Asia alcanza el 1,2% en Japón, el 1,6% en Taiwán, el 2,2% en Vietnam y supera el 10% en Tailandia, su principal mercado de origen”, detalla Hamilton.
Y, tal como sucedía con aquellos viejos yaoi de los años 70, las series BL funcionan especialmente bien entre las mujeres, que se sienten atraídas por la “intensidad emocional” de estas historias.
“Muchas espectadoras disfrutan del BL porque les permite vivir romances aspiracionales desde una perspectiva distinta, donde el foco está en la conexión emocional y la vulnerabilidad, más que en roles de género tradicionales”, opina León de la Barra.
“A esto se suma un cambio generacional: las audiencias buscan historias más diversas, inclusivas y auténticas, y el BL responde directamente a esa demanda. Además, muchas de estas producciones ofrecen una sensibilidad emocional distinta, que resulta especialmente atractiva frente a narrativas románticas más tradicionales”, completa.

















