Fabiano Gullane: La industria independiente latinoamericana debe fundar un “segundo ciclo”

Gonzalo Larrea 06-07-2026 ©cveintiuno

América Latina ya es protagonista en el consumo audiovisual mundial, pero debe ganar más peso en la creación, producción y distribución de sus propios contenidos, dice el cofundador de Gullane, que llama a impulsar una nueva era de colaboración regional.

Rodaje de ‘Senna’, la serie más ambiciosa en la historia de Brasil

La industria audiovisual de América Latina ya atravesó una transformación a finales de los años 90 que permitió su expansión actual, pero necesita ahora fundar un nuevo ciclo para conquistar más market share local e internacional.

Así lo señala en diálogo con Cveintiuno Fabiano Gullane, que participó el pasado jueves de una nueva fecha de Platino Talks con su charla “Cómo construir un proyecto brasileño con alcance internacional”.

Fabiano Gullane

Gullane es el cofundador junto a su hermano Caio de la reconocida productora brasileña Gullane, que viene de encadenar éxitos globales en Netflix con las series ‘Senna’ y ‘Emergencia radioactiva’, que son parte a su vez de una nueva camada de títulos brasileños con proyección internacional junto a películas como ‘El agente secreto’ y ‘Aún estoy aquí’.

Pero según el productor, para capitalizar este buen momento, América Latina debe impulsar alianzas que permitan valorizar aún más sus propios contenidos.

“Tenemos que lograr un compromiso de toda la industria audiovisual para fundar juntos un segundo ciclo de nuestra industria audiovisual independiente”, dice el productor brasileño.

“Y este nuevo ciclo debería buscar cómo conquistar más market share con nuestros filmes en nuestros países y cómo exportar más nuestros contenidos al resto del mundo”, agrega.

Los dichos de Gullane responden a la lógica actual del mercado. Según argumenta, entre el 80% y el 90% de los contenidos consumidos en América Latina son en lengua inglesa.

“Son contenidos que amamos, pero es una realidad. No es nada contra ellos, es una cuestión de equilibrio”, señala.

“Y es mucho más fácil en Brasil ver un filme francés, italiano o español que un filme mexicano, colombiano o argentino. Lo mismo sucede en Argentina y en el resto de los países”, agrega.

El problema, opina, no pasa solo por la calidad de los contenidos, que es fundamental, sino por una estructura de mercado que América Latina debe intentar cambiar.

“No estoy hablando de los tres o cuatro filmes que el mundo entero verá, como ‘El agente secreto’, ‘Relatos salvajes’ o ‘Amores perros’. Estoy hablando de los otros 200 filmes de cada país. Y para eso se necesita un trabajo conjunto de mercado, Estado y grandes players como las plataformas, las distribuidoras y las productoras locales”.

Europa, agrega, ofrece un buen ejemplo. “Ellos trabajan mucho en bloque. Es raro que haya un filme europeo o francés que no tenga dinero de una televisión alemana, italiana o de Eurimages. Aquí en América Latina no hemos construido eso todavía”.

Rodaje de ‘Emergencia Radioactiva’, produdicida por Gullane para Netflix

De acuerdo con el productor, buena parte de la dificultad tiene que ver con la inestabilidad de los propios países que conforman la región, una realidad que, advierte, no cambiará en el futuro cercano.

“Esta será nuestra realidad en los próximos 50 o 100 años. Entonces, tenemos que trabajar con eso”, reconoce.

Sin embargo, agrega, sí es posible comenzar a generar modificaciones desde las asociaciones de productores y los espacios de encuentro regionales.

“Creo que estas iniciativas, Platino o los encuentros que se hacen en los festivales y en los mercados son una buena oportunidad para empezar a diseñar como un bloque. Juntos seremos más fuertes”, destaca.

Fundada en 1996, Gullane es una de las principales productoras independientes de Brasil y ha producido durante sus tres décadas de vida más de 60 películas y 40 series.

En los últimos años, además, ha sabido capitalizar con éxito el desembarco de las plataformas de streaming en Brasil, con títulos como ‘Carceleros’ (Globoplay), ‘Sintonía’ (Netflix), ‘El rey de la TV’ (Disney+) o la aún por estrenar ‘Wander’ (HBO Max).

Por eso, el productor se declara “optimista” sobre la situación actual del mercado en Brasil, que se ha convertido en un territorio clave para los streamers internacionales.

Sin embargo, también reclama que Brasil y América Latina deben hacer valer su peso como mercado consumidor.

“Hace 20 años éramos un mercado muy pequeño. Hoy en día somos un mercado muy importante. Brasil es un mercado enorme. México y otros países de América Latina también, y eso se ve en todas las plataformas o en los global tours de los talentos internacionales para el lanzamiento de los filmes de Hollywood”, argumenta.

“Entonces, podemos decir que somos protagonistas en el consumo del audiovisual mundial. Y eso nos obliga también a ser protagonistas en la producción, en la creación y en la distribución de nuestros contenidos”, agrega.

Fabiano y Caio Gullane en el Festival de Cannes

En ese escenario, las plataformas ocupan un lugar central y su reciente apertura a nuevos modelos de producción más allá de los originals complementa el optimismo de Gullane.

Esa apertura convive además con otro desafío que Gullane considera clave: trasladar al mundo de la televisión y las series la experiencia de coproducción que el cine independiente ya desarrolló durante décadas.

En ese sentido, su productora ya está en conversaciones con socios de Italia, Portugal y Francia sobre proyectos que tendrían sentido como series o miniseries, una ruta que, sin embargo, sigue siendo complicada para la ficción.

“En Brasil este tipo de asociaciones se hacen con más frecuencia en documentales y animación. Para la ficción, aún estamos dando los primeros pasos”, señala.

Gullane destaca las iniciativas de Globo de coproducir internacionalmente con otros países y players. Y afirma que la industria debe aprovechar este empuje para que la coproducción sea tan habitual como ya lo es en el cine.

“Así como en los últimos 20 o 30 años el mercado brasileño evolucionó mucho, tal vez ahora sea el momento de integrar coproducciones en el mundo de la televisión también. Trabajamos para ello”, destaca Gullane.

Los recientes éxitos globales surgidos desde Brasil son también un buen impulso para estas iniciativas y para ampliar la circulación internacional de sus contenidos, tal como ya ha sucedido con otros territorios como Corea del Sur.

No obstante, para Gullane el contenido brasileño debe recorrer aún más hitos para lograr ser “mainstream” a escala internacional.

“Tenemos que trabajar mucho para llegar a ser mainstream tanto en nuestro país como en el mercado internacional. Soy muy optimista, pero muy realista: estamos antes de la mitad del camino”, afirma.

Para ello, agrega, Brasil todavía debe corregir aspectos de sus políticas públicas, conquistar una mayor participación del cine brasileño en su propio mercado y aumentar el volumen de obras vendidas internacionalmente.

“Ahí sí creo que podemos decir que somos parte del mainstream”, señala.

“Tenemos una trayectoria muy importante como industria y como país, pero tenemos que ampliar, tener resultados más constantes. Y, principalmente, cuidar mucho de nuestro mercado local también. Cuando digo nuestro, hablo de cada uno de nuestros países latinoamericanos”, concluye.

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