Netflix pide proyectos con ambición y reivindica la calidad como pasaporte global

Paco Ramos durante su charla en Rio2C

RIO2C: El VP de contenido de Netflix para América Latina, Francisco “Paco” Ramos, pidió a los creadores que presenten a la plataforma proyectos con “ambición” y destacó que la “calidad” es hoy el único requisito para que un contenido viaje.

“A mí lo que más me gusta de los proyectos es la ambición”, dijo Ramos este jueves durante un panel en Rio2C al ser consultado qué estaba buscando. “Y lo que menos me gusta de cuando me presentan un proyecto es que no tenga ambición”, agregó.

Efectivamente, los proyectos premium y de gran escala son hoy uno de los focos de Netflix en América Latina, tal como lo demuestran títulos recientes como ‘Senna’, ‘El Eternauta’, ‘Pedro Páramo’ o ‘Cien años de soledad’.

Y la intención de la plataforma es seguir por ese camino.

“La realidad es que esto no ha hecho más que empezar. Llevamos haciendo televisión de este nivel en Latinoamérica hace apenas 10 o 12 años, mientras que en Europa y en Estados Unidos la llevan haciendo 60 años”, opinó.

Ramos puso como ejemplo en ese sentido el caso de Brasil, donde se cumplen 10 años de su primera producción original local, la serie de ciencia ficción ‘3%’.

“La industria audiovisual brasileña ha pasado de haber logrado hacer un ‘3%’ a que hoy podamos hacer un ‘3%’ cada mes”, destacó.

“Y hay cosas que hacemos hoy que hasta hace poco nos parecían muy difíciles. Eso solo es posible cuando apuestas por el talento. Si apostamos por ellos y ellas, en 10 años estaremos haciendo cosas inimaginables”, agregó.

Durante su charla, Ramos destacó además que hoy lo único que hace falta para que una serie sea global es la “calidad”.

“El streaming ha democratizado la distribución. Ya no necesitas pertenecer a una industria audiovisual dominante, sino que ahora lo que necesitas es calidad, que es el único pasaporte que hace falta para que una serie viaje”, señaló.

No obstante, Ramos resaltó la importancia de lo local en la estrategia de Netflix, que ha redefinido cómo el streamer encarga y busca contenidos.

“Lo importante es que cada país perciba que para ese país somos especiales”, afirmó, recordando que inicialmente las operaciones de América Latina del streamer funcionaban desde una oficina central en Los Ángeles.

“Si soy honesto, no lo teníamos muy claro al principio. Pero luego nos dimos cuenta de que si no teníamos un entendimiento local de cada mercado no iba a haber ninguna posibilidad de triunfar y de dialogar con la sociedad a la que nos debemos”, recordó.

Por eso, agregó, la compañía apostó por que las decisiones creativas y de inversión quedaran en manos de ejecutivos de cada territorio.

“Las personas que deciden qué hacemos en Brasil tienen que ser brasileños y brasileñas. Yo no tengo el entendimiento que puede tener el equipo local. Por más que me guste el país y lo ame, no lo tengo”, sostuvo.

“De hecho, cedemos el poder de decisión a los equipos locales. Ellos pueden comprar lo que quieran, aunque yo no quiera o aunque mis jefes no quieran. Eso es lo máximo, porque empodera la relación con la industria y valora al público local”, aseguró.

En materia de producción, Ramos subrayó además que Netflix está hoy mucho más abierto a diferentes modelos de negocio, desde los clásicos originales hasta coproducciones y licenciamientos.

“Exploramos todos los modelos que existen y que se ajusten a las necesidades o intereses de los productores. Evidentemente, la mayoría de las producciones que encaramos son originales, pero ese no es el único modelo”, resaltó.

Según reconoció, esto es especialmente evidente en el cine, donde Netflix ha flexibilizado su modelo con los productores, tal como lo demuestran títulos como ‘O Agente Secreto’ o ‘I’m Still Here’, que llegaron a la plataforma en formato de licencias.

“En Brasil hay una industria cinematográfica muy poderosa que permite que los productores y sus directores elijan qué es lo mejor para su película y se sienten con nosotros para buscar el modelo que más les interese”, destacó.

“Porque hay películas que requieren otro tipo de explotación para legitimarse y por eso facilitamos acuerdos a la medida de lo que pretenden los productores. Porque si no funciona para ellos, no funciona para nosotros. Así de fácil. No podemos forzar un acuerdo, porque se irían a otro lado”, añadió.

Gonzalo Larrea 28-05-2026 ©cveintiuno

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