Doce estados de EE.UU. buscan bloquear la fusión PSKY-WBD y Ellison evalúa dejar California

Doce estados de Estados Unidos presentaron una demanda antimonopolio para bloquear la propuesta de fusión por US$ 110.000 millones entre Paramount Skydance (PSKY) y Warner Bros. Discovery (WBD), mientras distintos reportes señalan que la compañía liderada por David Ellison evalúa trasladar su sede fuera de California.

David Ellison

La demanda, presentada este lunes ante un tribunal de California, está encabezada por el fiscal general del estado, Rob Bonta, quien aseguró que la combinación de los negocios cinematográficos y los portfolios de canales de cable de ambas compañías “extinguiría” la competencia.

“La fusión propuesta, la mayor en la historia de Hollywood, combinaría a dos de los cinco principales distribuidores cinematográficos de Hollywood y a dos de los cinco mayores propietarios de canales básicos de cable, extinguiendo la competencia entre Paramount y Warner Bros. y provocando daños sustanciales a las salas de cine, los distribuidores de cable básico y, en última instancia, las audiencias de todo el país”, afirmó Bonta.

En caso de concretarse, la fusión otorgaría a la compañía combinada una cuota del 27% de las películas estrenadas en Estados Unidos, además del control sobre el 30% de los títulos con mayor recaudación.

La demanda sostiene también que una PSKY/WBD fusionada implicaría que solo cuatro estudios, PSKY/WBD, Disney, Universal y Sony, controlarían el 90% de las películas más taquilleras.

En el negocio del cable, la demanda alega que la operación “perjudicará” a otros distribuidores de canales básicos, ya que PSKY-WBD pasaría a controlar un portfolio de 50 señales, entre ellas CNN, HGTV, Food Network, Comedy Central, Discovery Channel, MTV y Nickelodeon.

Esto le concedería un “enorme poder de negociación” y dejaría a los distribuidores de televisión con “pocas alternativas más allá de aceptar condiciones onerosas”.

Como resultado, los abonados al cable tendrían que pagar precios más altos al mismo tiempo que se reduciría la inversión en contenidos, argumenta la demanda, a la que también se sumaron Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington.

La operación también ha generado rechazo entre los trabajadores de la industria en Estados Unidos, luego de que más de 1.000 profesionales del cine y la televisión expresaran su “oposición inequívoca” en una carta abierta publicada en abril.

En su respuesta, PSKY aseguró que el desafío legal se basa en “una tergiversación de la competencia existente actualmente en la industria del entretenimiento” y debe ser rechazado por su aplicación “fundamentalmente errónea” de las leyes antimonopolio.

“La combinación de Paramount y WBD creará una compañía de medios más fuerte, bien capitalizada y centrada en la creatividad, mejor posicionada para competir con empresas como Netflix, que han llegado a dominar la industria en materia de audiencias, contenidos premium y talento creativo”, señaló.

La compañía añadió que el “efecto práctico” de la demanda es “proteger de una competencia muy necesaria a plataformas de streaming dominantes como Netflix y a las compañías tecnológicas, al tiempo que impide los importantes beneficios que esta transacción ofrecerá a los consumidores, los creadores, los trabajadores y la economía de Hollywood en su conjunto”.

PSKY ha reiterado que espera cerrar la operación antes de que finalice el tercer trimestre. En caso de superar esa fecha, la compañía acordó pagar una comisión adicional de US$ 0,25 por acción por cada trimestre posterior al 30 de septiembre.

La operación ya ha superado varios pasos regulatorios, incluido el análisis del Departamento de Justicia de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, que el mes pasado señaló que el acuerdo podría “aumentar la competencia”.

Fuera de Estados Unidos, la operación también podría ser investigada por el Gobierno británico. Además, la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido está realizando su propia revisión sobre el impacto de la fusión y prevé publicar las conclusiones de la primera fase antes del 7 de agosto.

La Comisión Europea también está examinando la transacción, aunque se espera que la apruebe a cambio de concesiones por parte de PSKY.

La presentación de la demanda se produce mientras Ellison evalúa trasladar la sede de PSKY fuera de California, según informó Semafor.

El medio subrayó que todavía no se ha tomado ninguna decisión, aunque afirmó que una posible mudanza supondría la salida del estado de US$ 30 millones en inversiones previstas.

Por el momento, no está claro si se trata de una estrategia para intentar frenar las acciones legales o de una alternativa que Ellison está realmente dispuesto a explorar.

Jordan Pinto 14-07-2026 ©cveintiuno

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