PuntaFina evoluciona como estudio para aumentar su control creativo

Andrés Suárez 02-07-2026 ©cveintiuno

Raúl Prieto, chairman y cofundador de PuntaFina Studios, detalla la nueva etapa de la compañía, que busca operar como un estudio con mayor control de los proyectos.

PuntaFina participó de la serie ‘Polen’, para ViX

PuntaFina Studios atraviesa una etapa de redefinición. Después de años de consolidarse como una compañía especializada en desarrollo, escritura y arquitectura narrativa, la empresa fundada por Raúl Prieto y Rosa Clemente busca operar cada vez más como un estudio.

Raúl Prieto

Así lo explica a Cveintiuno Raúl Prieto, quien detalla que el movimiento busca aumentar su control sobre la propiedad intelectual e impulsar una participación más profunda en la producción ejecutiva.

“Dejamos de pensar como una empresa de desarrollo para comenzar a pensar como un estudio. Y un estudio no se define por el número de producciones que realiza. Se define por la calidad de las decisiones que toma antes de que una sola cámara empiece a rodar”, dice Raúl Prieto, chairman y cofundador de PuntaFina Studios.

Ese proceso coincide con la llegada de Toto Martínez como CEO de la compañía, movimiento que Prieto lee como parte central de esta nueva etapa.

Es que según explica, Martínez aporta una mirada financiera y de negocio que permite ordenar la expansión sin perder de vista el activo principal del estudio: la historia.

“Los negocios son importantes y para eso está Toto. Son verdaderos especialistas en números y en finanzas, y son creativos financieros. Nosotros somos creativos creativos, y lo que hemos aprendido es a escribir con responsabilidad”, señala Prieto.

La frase resume una de las tensiones que atraviesa hoy a la producción latinoamericana para plataformas: cómo mantener ambición creativa en un entorno donde el riesgo se mide cada vez más de cerca, los presupuestos se revisan con mayor rigor y las plataformas buscan proyectos capaces de justificar su inversión desde el desarrollo.

Prieto reconoce ese contexto. A su juicio, la industria vive una etapa en la que existe mayor temor a fallar, lo que ha llevado a que compradores y plataformas sean más cautelosos frente a historias que rompen esquemas.

“Uno no puede llegar rompiendo el esquema de una vez. Uno tiene que llegar con una comprensión de la industria. Tú puedes amar mucho lo que haces, pero lo realmente importante es que la gente ame que tú hagas eso que amas hacer”.

Ese equilibrio entre vuelo creativo y aterrizaje industrial también explica el rol que PuntaFina busca ocupar en sus proyectos más recientes.

En el caso de ‘Polen’, serie desarrollada para ViX y producida junto a 11:11 Films & TV, Prieto destaca que la creación surgió desde PuntaFina, junto con Luis Carlos Ávila, y que el estudio buscó involucrarse más allá de la escritura, participando desde la producción ejecutiva para cuidar la continuidad creativa del proyecto.

“No fuimos los showrunners, pero fui escritor y productor ejecutivo. Esos dos roles me dieron el valor de poder tomar ciertas decisiones dentro del proyecto que convirtieron un proyecto de gran factura y un proyecto diferente en una plataforma que quiso apostarle en su momento a algo distinto”.

‘La negociadora’ fue un proyecto surgido desde PuntaFina

Para Prieto, esa figura será cada vez más relevante para PuntaFina. No se trata necesariamente de replicar el modelo tradicional del showrunner, sino de ampliar la participación de los creadores en las decisiones de producción.

“Este nuevo rol como escritores y empresarios significa abordar el proyecto desde la idea y no abandonarlo hasta la entrega final, tomando en cuenta la audiencia. La producción ejecutiva y la escritura al mismo tiempo generan un control que antes no se veía”.

En ‘Polen’, ese control se tradujo según Prieto en la posibilidad de intervenir en la planificación para proteger la factura del proyecto dentro de las condiciones presupuestales disponibles, así como en encontrar soluciones creativas durante la filmación.

Para el ejecutivo, la presencia de quienes originan una historia en la etapa de producción permite evitar decisiones que, aunque puedan parecer eficientes desde lo operativo, terminen debilitando la propuesta creativa.

La estrategia, agrega, también alcanza la selección de socios de producción.

PuntaFina ha elegido históricamente a productoras, showrunners y equipos creativos en función de cada proyecto, entendiendo que no todas las casas productoras son adecuadas para todas las historias.

La compañía ya trabaja con aliados en México, Colombia, Argentina, Miami y otros territorios, con la intención de aportar IP, desarrollo y diseño narrativo, mientras cada socio suma su conocimiento de producción.

En paralelo, PuntaFina está reforzando su estructura regional y de formación.

Por un lado, Rosa Clemente lidera PuntaFina Academy, una unidad que, más que operar como escuela tradicional, busca conectar nuevos narradores con las necesidades reales del mercado audiovisual.

Prieto vincula esa apuesta con una preocupación de fondo: el debilitamiento del oficio de escritor en una industria que depende de las ideas, pero que históricamente no siempre ha protegido ni remunerado bien a quienes las generan.

“La industria es como un elefante con patitas de hormiga. Toda esa inversión de millones y millones de dólares está sostenida por los escritores, por las ideas, por los proyectos, por las historias”, afirma.

PuntaFina también participó de la creación de ‘De brutas, nada’

Por eso, para PuntaFina formar escritores no es solo una iniciativa académica, sino una estrategia industrial.

“Sentíamos que había un abandono del oficio de escritor. Los escritores estaban abandonando el oficio para convertirse en asistentes de producción, directores, utileros, en algo que les diera más trabajo y estabilidad. Estábamos perdiendo escritores en la industria”, dice.

La expansión de PuntaFina en Colombia y el trabajo de Connie Acosta desde el Cono Sur completan esa mirada territorial.

La apuesta, según Prieto, es construir una compañía con identidad regional, capaz de entender las particularidades narrativas de México, España, el mercado US Hispanic, Colombia y Sudamérica, pero integrada dentro de una estrategia más amplia de entretenimiento.

“En los últimos meses hemos hablado mucho sobre fondos de inversión, estructuras financieras, nuevos formatos, alianzas estratégicas y modelos de negocio. Todo eso es importante y forma parte del futuro de nuestra industria, pero sigo creyendo que, al final, un estudio será recordado por algo mucho más sencillo: por las historias que decidió defender cuando todavía eran apenas una idea”, completa.

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