
El sindicato de guionistas estadounidense (Writers Guild of America – WGA) y la Alliance of Motion Picture and Television Producers (AMPTP), que nuclea las majors de Hollywood y del streaming, han alcanzado un nuevo acuerdo laboral de cuatro años, un paso clave para evitar que se repita la huelga que paralizó a la industria en Los Ángeles en 2023.
La AMPTP, que representa a los estudios en las negociaciones laborales, anunció el acuerdo para un nuevo convenio básico mínimo (MBA) durante el fin de semana con un breve comunicado. El convenio vigente vencía el 1 de mayo.
“La AMPTP ha alcanzado un acuerdo tentativo con el WGA. Esperamos seguir construyendo sobre este avance mientras continuamos trabajando hacia acuerdos que apoyen la estabilidad a largo plazo de la industria”, señaló la organización, que representa a compañías como Netflix, Disney, Warner Bros Discovery, Paramount y Fox.
El WGA confirmó posteriormente el acuerdo y añadió que “protege nuestro plan de salud y lo encamina hacia la sostenibilidad, con mayores aportes de las compañías en múltiples áreas y aumentos necesarios desde hace tiempo en los topes de contribución”. El sindicato también indicó que el nuevo convenio “ayuda a abordar los desafíos del trabajo no remunerado”.
Se espera que el acuerdo sea sometido a votación para su ratificación a finales de este mes, mientras que los detalles específicos se darán a conocer en los próximos días. Ellen Stutzman, directora ejecutiva de WGA West, lidera la negociación por parte de los guionistas, mientras que el presidente de la AMPTP, Greg Hessinger, encabeza la representación de los estudios.
El acuerdo supone una señal positiva para el conjunto del sector de producción en Estados Unidos, que aún arrastra los efectos de la caída en la actividad iniciada en 2022, agravada por las huelgas de 2023.
Hace tres años, tanto WGA como SAG-AFTRA se declararon en huelga en medio de tensiones con la AMPTP por cuestiones como salarios, inteligencia artificial y el tamaño de las salas de guionistas.
La doble huelga paralizó prácticamente la producción en Estados Unidos entre mayo y noviembre de 2023 y tuvo un fuerte impacto en la industria global. Tanto el WGA como el sindicato de actores SAG-AFTRA se adjudicaron una victoria tras cerrar nuevos acuerdos con la AMPTP ese mismo año.
Sin embargo, algunos analistas consideran que ambos sindicatos cayeron en la trampa de convocar la huelga en un momento en que los estudios ya buscaban reducir costos y producir menos contenido, en paralelo al estallido de la burbuja de Peak TV.
Un nuevo paro como el de 2023 es un escenario prácticamente impensable para la industria audiovisual estadounidense. El Directors Guild of America (DGA) y SAG-AFTRA, cuyos acuerdos con la AMPTP vencen el 30 de junio, aún deben cerrar nuevas negociaciones. Pero la firma de un nuevo MBA por parte del WGA es una señal alentadora.
Ante las presiones que enfrenta el sector, la percepción es que todas las partes están altamente dispuestas a evitar otra huelga. Sin embargo, en medio de las preocupaciones en torno a la inteligencia artificial y las grandes fusiones, persistían las dudas sobre la rigidez de las negociaciones.
Además de haberse firmado con buen margen antes de la fecha límite, el acuerdo del WGA se destaca por su duración de cuatro años, superando la media habitual de tres.
Si SAG-AFTRA y el DGA también cerraran acuerdos de cuatro años, la próxima ronda de negociaciones no tendría lugar hasta 2030, lo que aportaría mayor certidumbre laboral en un momento en que el sector sigue atravesando importantes desafíos.














