El servicio de streaming estadounidense Peacock sumó alrededor de dos millones de suscriptores en el primer trimestre del año, alcanzando un total de 46 millones.

Pese al crecimiento en la base de usuarios, la plataforma propiedad de Comcast registró pérdidas por US$ 432 millones en ese período.
Sus ejecutivos, no obstante, aseguraron a los analistas que la rentabilidad está cada vez más cerca.
Durante una llamada con inversores, el co-CEO de Comcast, Mike Cavanagh, señaló que “la perspectiva de una rentabilidad sostenida y duradera para Peacock es lo que tenemos en la mira”.
Por su parte, el CFO Jason Armstrong afirmó que Peacock ha alcanzado un “punto de inflexión significativo” y que se espera que “se acerque a la rentabilidad” en el corto plazo.
No ofrecieron, sin embargo, un calendario concreto que indique cuándo la plataforma será rentable.
En los últimos 12 meses, el servicio ha sumado alrededor de cinco millones de suscriptores, mientras que sus ingresos crecieron un 71% hasta los US$ 2.000 millones, frente a unos US$ 1.200 millones del año anterior.
Peacock ha sido el más lento entre los servicios de streaming estadounidenses en alcanzar la rentabilidad. Dejando de lado a Netflix, que ha sido rentable desde mucho antes de que comenzaran las guerras del streaming en 2020, plataformas como Disney+, HBO Max y Paramount+ han logrado volverse rentables en los últimos años tras acumular pérdidas de miles de millones de dólares.
La señal de que Peacock podría alcanzar el punto de equilibrio en breve es una noticia positiva para su empresa matriz Comcast, que ha absorbido fuertes pérdidas vinculadas a su negocio directo al consumidor durante los últimos seis años.
El servicio, junto con la cadena NBC, también propiedad de Comcast, tiene los derechos de la NBA a través de un acuerdo valorado en alrededor de US$ 2.500 millones al año. Fuera del deporte, su catálogo de originales incluye ‘The Traitors’, ‘Love Island USA’, ‘Twisted Metal’ y ‘Poker Face’.
En el segmento de medios, que además de Peacock incluye a su negocio televisivo nacional e internacional, los ingresos del primer trimestre crecieron un 60% hasta los US$ 7.280 millones, impulsados por un fuerte repunte publicitario vinculado a los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia y el Super Bowl.
Excluyendo estos eventos, los ingresos aumentaron un 12,7%, lo que Comcast atribuyó en parte al crecimiento de suscriptores de Peacock y a subas de precios.
Aunque los ingresos crecieron, los gastos operativos fueron mucho más elevados, lo que llevó al segmento de medios a registrar una pérdida ajustada de US$ 426 millones en el primer trimestre, frente a ganancias ajustadas de US$ 107 millones en el mismo período del año anterior.
En el segmento de estudios, los ingresos aumentaron un 21% hasta los US$ 3.430 millones y las ganancias ajustadas crecieron más de un 100% hasta los US$ 555 millones. Comcast atribuyó este desempeño a un mayor volumen de licencias de contenido, parcialmente compensado por menores ingresos en taquilla.
















