El crecimiento del commissioning europeo, las marcas como nuevos compradores, los pros y contras de dar luz verde a proyectos por cuenta propia y el papel de YouTube, destacan entre las primeras conclusiones de Content Europe.

Empezar por lo positivo
No han sido tiempos especialmente alegres para el circuito global de eventos de la industria en los últimos años, pero en Lisboa hubo algunos signos de recuperación.
En ese sentido destacó la intervención de Hannah Walsh, directora de investigación de Ampere Analysis, que señaló que la inversión en contenidos en Europa alcanzará los US$ 49.000 millones en 2026, con Europa occidental representando el 87% de esa cifra.
Se trata de un crecimiento sostenido a lo largo de la última década y, lo que es más importante, de una aceleración en los últimos tres años.
Reino Unido será el mayor contribuyente con un gasto de US$ 12.600 millones, seguido por Alemania (US$ 9.120 millones), Francia (US$ 6.350 millones), España (US$ 5.260 millones) e Italia (US$ 4.130 millones).
El crecimiento del gasto está impulsado por plataformas globales de SVOD como Netflix y Prime Video, pero en términos de commissioning la francesa France Télévisions lidera actualmente Europa, con algo menos de 750 títulos encargados en 2025. La BBC ocupa el segundo lugar con algo más de 500, mientras que Rai, RTL Group y Warner Bros. Discovery completan el top cinco.
El contenido unscripted domina ahora el commissioning europeo: representa el 78% de los encargos en televisión lineal y el 66% en VoD en 2025. Los documentales y los realities encabezan la lista de géneros tanto en lineal como en plataformas.
Walsh se encargó, sin embargo, de poner estos datos en contexto. Las cifras globales están en parte infladas por el enorme gasto en derechos deportivos en Norteamérica. Si se elimina ese factor, el panorama es más claro: tanto Asia-Pacífico como Europa están registrando crecimientos de más del 2% en contenidos no deportivos, una señal relevante de que el apetito por commissioning sigue siendo sólido.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
Julian Curtis comenzó su carrera en 1997 distribuyendo contenido factual para Electric Sky. Tras pasar por Endemol durante su etapa de megafusión y más tarde por Sony Pictures Television, volvió al mundo independiente junto a Ed Louwerse con la agencia de formatos basada en Ámsterdam LineUp Industries, lo que lo posiciona bien para analizar los cambios en el negocio del unscripted.
Durante el panel “European Indies in the Age of Consolidation”, Curtis reconoció que hay muchos menos clientes en ambos extremos de la cadena.
“Como distribuidor independiente que no crea su propio IP, el mayor desafío es que hay menos gente dispuesta a darnos IP porque han sido adquiridos y tienen restricciones sobre con quién pueden trabajar. Y también hay menos compradores porque se han consolidado”, explicó. “Nuestros compradores ya no son necesariamente quienes uno esperaría: cada vez más son marcas, agencias, talento y productoras lideradas por talento”.

Aun así, destacó que se sigue haciendo negocio con productoras tradicionales, broadcasters y especialmente plataformas, aunque de una manera distinta a sus primeros años.
“Uno de los grandes cambios es que las plataformas están más dispuestas a negociar derechos. Nuestro modelo de negocio chocaba con el de Netflix, pero ahora están más abiertos a acuerdos territorio por territorio, así que estamos mirando a las plataformas de una forma en la que antes no lo hacíamos, y ellas están adoptando un enfoque más local”.
Curtis añadió que su compañía ha tenido que ampliar la búsqueda de IP, tanto geográficamente como entrando en etapas más tempranas del proceso.
“Estamos mucho más involucrados en encontrar IP. Antes ya existía, estaba emitido y no lo adquiríamos si no tenía ratings. Eso cambió. Ahora somos parte del recorrido inicial y los broadcasters se sienten más cómodos con una compañía internacional asociada que les diga: ‘Esto va a funcionar, podemos venderlo’”.
“Estamos más atrás en la cadena alimenticia y mirando a gente a la que antes no le vendíamos”.
Las marcas como compradores
Esa idea de que los compradores ya no son quienes uno imagina fue retomada por Danny Fenton, cuya productora británica Zig Zag Productions cerró a principios de 2025, pero que volvió con un modelo híbrido.
“El 50% de todo lo que hacemos ahora está financiado por marcas”, dijo. “Las marcas son los nuevos broadcasters”.
Fenton añadió que una de las conclusiones de la semana es que Europa está dividida: el sur mantiene un mercado lineal fuerte, mientras que en el norte y el oeste los presupuestos están muy planos. “No solo los broadcasters, también los streamers están abiertos a contenidos financiados al 100% por marcas, tienen commissioners dedicados a ello, es algo integral para los productores”.
También señaló que hay géneros como el true crime que no son atractivos para las marcas pero son resistentes a las crisis, mientras que el deporte y los contenidos relacionados sí combinan ambas cualidades. Por eso, la nueva etapa de su compañía se centra en esos espacios.
Con producciones en marcha en Corea del Sur y Sudáfrica, Fenton animó a mirar más allá de los mercados tradicionales, especialmente ante el contexto actual en Estados Unidos.
“Una gran lección del último año es no depender del mercado local”, dijo. “Los angloparlantes dependen mucho de Estados Unidos y ya no es tan amigable. Hay que ir donde haya dinero y oportunidades, y si puedes lanzar IP en otro territorio, eso genera valor”.
Hazlo tú mismo
Otra opción es directamente hacerlo por cuenta propia. La compañía británica BossaNova Media anunció esta semana que dará luz verde a la serie histórica ‘Ruins Rise & Fall’ sin un commissioning previo.
Distribuidores y estudios analizaron en Lisboa las estrategias de self-greenlighting, es decir, financiar y desarrollar proyectos sin un encargo tradicional.
Paul Heaney, fundador y CEO de BossaNova, explicó que, aunque el concepto ha ganado visibilidad en el último año, en realidad era más viable hace tiempo, cuando la industria estaba en mejor estado.

“Normalmente no hacemos esto porque es algo del pasado y el perfil de riesgo es muy alto”, dijo sobre el proyecto.
Sin embargo, en este caso el equipo, la idea y la posible demanda del mercado justifican el riesgo. “¿El productor ha tenido éxito en este género antes? ¿Puedo confiar en él? ¿Cuál es el presupuesto? ¿Se venderá? ¿Hay una necesidad real de este tipo de contenido?”, planteó.
También identificaron una oportunidad concreta: “Muchos canales de Estados Unidos ya no están haciendo este género, pero creemos que hay una necesidad. El tiempo lo dirá”.
¿Está YouTube en la sala con nosotros?
Como en todo mercado, hay un tema dominante. Antes fue Netflix, luego los podcasts, después el seguro de producción durante el Covid, o la IA. Ahora es YouTube.
Está en todas partes.
En el sector infantil, descrito esta semana como “roto”, sus actores piden a la plataforma que mejore la remuneración. En formatos, es tanto un canal de venta como una fuente de ideas.

Para ejecutivos de compañías como Banijay Entertainment, BBC Studios y Fremantle, no mirar a la creator economy implica perder grandes oportunidades de IP y talento.
Resultó interesante la mirada más reflexiva de Cate Hall, ex 72 Films y actual commissioning editor en National Geographic.
“YouTube ha sido un tema constante esta semana y no deberíamos tenerle miedo”, dijo.
“Lo que me resulta interesante en el factual especializado es cómo la audiencia se involucra a otro nivel. Es un lugar para hacer un deep dive enorme sobre cómo funciona un tren, durante horas. Ese interés por el conocimiento y la profundidad, especialmente entre los jóvenes, que también vuelven a consumir revistas o podcasts, muestra una tendencia hacia lo analógico. Eso es emocionante y representa una oportunidad para todos”.
Nat Geo, por su parte, sigue apostando por talento de primer nivel, con figuras como Will Smith o Tom Hiddleston al frente de sus producciones.
“Las grandes figuras son muy importantes y lo han sido durante mucho tiempo para Nat Geo”, concluyó Hall. “Pero buscamos algo que se repitió mucho esta semana: una conexión auténtica. Nos encanta trabajar con grandes talentos, pero necesitan tener una conexión real con el tema”.
Tags:
Content Europe
















