La visión de María José Rodríguez para reposicionar a Globomedia como “la gran productora” de España

Pina Mezzera 20-04-2026 ©cveintiuno

La ex Amazon, hoy al frente de la productora de The Mediapro Studio, desgrana una estrategia para recuperar el ADN de la compañía y reforzar su conexión con el gran público, con la serie ‘Barrio Esperanza’ como primer paso.

María José Rodríguez

La 1, principal cadena de la televisión pública española RTVE, estrenó este domingo en prime time la comedia ‘Barrio Esperanza’, que sigue a una exconvicta mientras intenta reconstruir su vida como docente en un colegio público.

Al ver imágenes de la serie protagonizada por Mariona Terés es imposible no recordar la comedia más clásica de la TV española. Y eso, lejos de suponer una mirada atrás, es reflejo de la visión de su productora Globomedia.

“‘Barrio Esperanza’ es un punto de retorno al ADN de Globomedia: una ficción familiar que conecte con el gran público”, resume a Cveintiuno María José Rodríguez, directora general de la productora de The Mediapro Studio, sobre la serie que debutó ayer con un 15,3% de cuota y 1,6 millones de espectadores de media, la mejor audiencia para una serie semanal de La 1 en los últimos seis años.

Rodríguez tomó las riendas de Globomedia en julio de 2024, tras cuatro años como head de contenidos originales de España en Prime Video y etapas previas en pantallas como Movistar Plus+ y Discovery Networks.

Fue sin embargo una vuelta a casa para ella, ya que la primera década de su carrera la desempeñó como productora en Globomedia. Por eso se descubre seguridad cuando menciona el “ADN 100% Globomedia”, clave en su hoja de ruta.

“Cuando me incorporé, el objetivo era claro: volver a posicionar a Globomedia como la gran productora de este país, recuperar ese sitio y demostrar el talento que hay en esta casa”, explica.

Es que su llegada se produjo en un momento de actividad menos frenética para la productora en comparación con otros tiempos.

Fundada en 1993 y adquirida por Mediapro en 2006, Globomedia ha sido un referente en la ficción y el entretenimiento de España. De su factoría han surgido más de 50 series, entre ellas éxitos como ‘Médico de familia’, ‘Los Serrano’, ‘El internado’, ‘El barco’ y ‘Vis a vis’; y más de 150 programas de entretenimiento, como ‘El intermedio’, ‘Zapeando’ y ‘El musical de tu vida’.

En esta nueva etapa, Rodríguez busca capitalizar el respaldo de The Mediapro Studio. Esa estructura -bajo la cual también conviven sellos como 100 Balas y El Terrat en España y Cimarrón en Latinoamérica- le permite “trabajar con ambición en múltiples líneas estratégicas”.

‘Barrio Esperanza’ representa una de ellas. En ficción, la productora apuesta por retomar la producción de comedias familiares capaces de reunir frente al televisor a padres e hijos y de abrir conversaciones sobre temas relevantes.

RTVE ha definido a ‘Barrio Esperanza’ como una “comedia social de humor ácido y tono vitalista”

La serie creada por Iván Escobar y Antonio Sánchez Olivas promete abordar cuestiones como el bullying, la inclusión o la importancia de la comunidad, y Rodríguez defiende la capacidad del humor y del tono cotidiano para generar reflexión en un público amplio.

“Creo que este tipo de comedia con una mirada humanista no solo encaja, sino que es más necesaria que nunca. ‘Barrio Esperanza’ es una historia de barrio, de gente que se une para sacar adelante cosas buenas, y de esos profesores que te marcan para toda la vida. El mundo en el que vivimos ya es lo suficientemente complicado y distópico. Los mensajes esperanzadores y las historias de unidad y de segundas oportunidades son hoy especialmente necesarios”, afirma.

Pero, aunque la comedia históricamente ha sido marca de la casa para Globomedia, su slate no se limita a este género.

“Tenemos en desarrollo varios proyectos de ficción, algunos más ambiciosos, otros más pequeños, de comedia pero también de thriller y de romance. Nuestro pipeline de cara a los próximos años es muy diversificado y muy ambicioso”, señala.

Es inevitable preguntarle por el contenido young adult. Rodríguez fue responsable dar luz verde en Prime Video a la película ‘Culpa mía’, adaptación de la novela de Mercedes Ron convertida en fenómeno global y que inauguró en Amazon MGM Studios una estrategia internacional dedicada al segmento, según ha asegurado la compañía.

“Estamos en ello”, responde con una sonrisa. “El young adult es un público que devora y que mueve el consumo. Hay que encontrar lo que les llama y les interesa. En Globomedia estamos en ello porque hay demanda y hay oportunidad, pero también porque lo disfruté muchísimo, y esta profesión también va de disfrutar”, responde.

En el terreno unscripted, la productora celebró la semana pasada los 20 años de emisión de ‘El intermedio’ en La Sexta, a los que se suma el también programa diario de actualidad y humor ‘Zapeando’, que lleva ya 14 temporadas en antena.

“Es normal que en momentos de crisis se tienda a arriesgar menos, pero estamos en una etapa de cierto conservadurismo”, apunta la ejecutiva sobre el mercado televisivo español.

“En entretenimiento, si no tienes una IP potente detrás es muy difícil sacar adelante una idea original. Y en ficción, aunque hay excepciones, también estamos viendo una apuesta muy clara por IPs reconocidas y talento consolidado”, añade.

‘El intermedio’ celebró 20 años al aire

Tal vez como respuesta a este panorama, Globomedia está iniciando una línea de documentales bajo el liderazgo de Rodríguez, quien también impulsó las áreas de no ficción en Movistar y Prime Video.

El primero de ellos es ‘El otro Chiquito’, presentado en marzo en el Festival de Málaga junto con Movistar Plus+. De la mano del guionista y director Diego San José (‘Celeste’, ‘Ocho apellidos vascos’), aborda el juicio que a mediados de los 90 enfrentó al popular cómico español Chiquito de la Calzada con un programa de televisión que explotaba una imitación de su personaje.

“La no ficción es un espacio clave dentro de la industria y Globomedia tenía que estar ahí. Es una línea estratégica clara en la que vamos a seguir creciendo”, asegura Rodríguez, y adelanta que otros proyectos se anunciarán “muy pronto”.

El “enfoque no biopic” de ‘El otro Chiquito’ es, además, un buen ejemplo del tipo de series documentales que a la productora le interesa impulsar, de cierto modo alejándose de tendencias masivas como el true crime.

“No queremos hacer más de lo mismo. Buscamos historias que sorprendan, que generen ese efecto de ‘no puedo creer que esto sea verdad’. Y también contenidos que trasciendan el entretenimiento para generar conversación y un impacto real”, comenta Rodríguez.

A nivel más general, la lógica de vuelta a los orígenes que está implementando en Globomedia también se aplica a la forma de seleccionar los proyectos.

“Hay dos puntos de partida que pueden sonar básicos, pero que son el inicio de todo: lo que la historia genera en ti cuando te la cuentan, y lo que genera en la persona que la está contando”, dice.

“Todos competimos por el tiempo libre de la gente, y ese tiempo es limitado. Por eso el contenido tiene que impactar, emocionar y conectar desde el primer momento. A partir de ahí, todo lo demás se construye”.

Aunque se pueda pensar que tantos años en el asiento de commissioner sean para Rodríguez una ventaja, ella asegura que pitchear es igual de difícil que para el resto y traduce su experiencia como compradora en dos grandes aprendizajes.

“El primero es centrar el tiro. Es mucho más importante creer de verdad en lo que presentas y trabajar cada proyecto pensando en quién va dirigido, que insistir una y otra vez sin una dirección clara”, afirma.

“Y luego, que cuando estás en el otro lado entiendes que, aunque un proyecto te encante, hay presupuestos limitados, estrategias de programación y muchos factores que entran en juego. Si tu proyecto no sale adelante, no significa que no sea bueno. Como productor, es importante no desfallecer”.

Esa resiliencia define también su modo de entender el rol de las historias y los productores en momentos en que el mundo parece venirse abajo.

“Llevo 30 años en la tele y no recuerdo un solo momento en el que no se hablara de crisis o del fin del negocio”, concluye. “Por eso, como productores debemos seguir creyendo en la importancia de nuestro trabajo, tanto a nivel social como de industria. Debemos quitarnos ese nubarrón y confiar en lo que hacemos”.

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