Mantenerse competitivo a golpe de prompt

Gonzalo Larrea 15-04-2026 ©cveintiuno

Los productores que no adopten rápidamente la IA se arriesgan a perder las ventajas competitivas que hoy poseen, advierte Nico Maffey de Sequencer, plataforma que busca simplificar la adopción de esta tecnología para compañías “legacy”.

En el mundo de la inteligencia artificial (IA) generativa existe un benchmark que, por curioso, no deja de ser efectivo: los tallarines de Will Smith.

Todo comenzó el 23 de marzo de 2023, cuando un usuario de Reddit publicó un video generado por IA del actor comiendo espaguetis.

El resultado mostraba a un Will Smith deformado, con movimientos erráticos y una física imposible, y servía como prueba de cuán lejos estaban todavía las herramientas de texto a video para poder ser tomadas en serio.

Nico Maffey

Pero en la IA, 2023 es prácticamente la prehistoria. Y, apenas tres años después, ya es posible generar todo tipo de videos del protagonista de ‘Men in Black’ comiendo tallarines con un nivel de realismo indistinguible de la realidad.

“La calidad ya no es una preocupación. Hoy es indistinguible”, asegura el argentino Nico Maffey, socio fundador de Sequencer, compañía tecnológica con sede en San Francisco.

Fundada en 2025 por Maffey junto al artista de efectos especiales Steven Baltay, Sequencer se define como un agregador de modelos de IA generativa con la misión de facilitar la adopción de esta tecnología a productoras y estudios tradicionales.

“Las compañías tradicionales enfrentan hoy restricciones que van desde dudas en torno a compliance y seguridad hasta la falta de talento nativo en IA in-house”, señala Maffey.

“Muchas ya tienen miembros de sus equipos que han estado probando estas herramientas, pero para lograr excelentes resultados no alcanza con un buen modelo o una buena plataforma: también hace falta talento especializado”, agrega.

La propuesta de Sequencer apunta justamente a resolver esas barreras, agrupando en un solo entorno más de 150 modelos de generación de imagen, audio y video, incluyendo algunos de los más avanzados del mercado.

El objetivo es generar piezas de principio a fin, desde un prompt inicial hasta un trabajo terminado, todo en el mismo entorno de trabajo.

La plataforma integra 150 modelos de IA en un mismo entorno, con herramientas de edición de sonido y video

Según Maffey, Sequencer permite realizar desde cortos y animaciones hasta películas completas. “No hay restricción en cuanto a largo. Podés hacer una pieza de dos minutos, de diez o de noventa”.

A esto se suma un enfoque especialmente diseñado para el uso profesional. Sequencer clasifica los modelos según su nivel de riesgo en términos de copyright, licencia o gobernanza de datos, y permite a los usuarios activar o desactivar aquellos que consideren más problemáticos.

“El riesgo depende de la claridad de la licencia, de la data con la que fueron entrenados los modelos, de si tienen litigios abiertos o de los marcos regulatorios donde operan. Y en función de eso podés decidir con qué modelos trabajar y con cuáles no”.

Pero el diferencial más relevante está en su enfoque híbrido. Además de la tecnología, la compañía ofrece acceso a una red global de más de 200 creadores especializados en IA.

“Para reducir la barrera de entrada, además de la plataforma damos el servicio de un profesional capacitado en IA que pueda ayudar a adoptar la herramienta”, explica.

“Ese creador entiende el caso de uso, define qué modelos conviene usar, genera la pieza si hace falta y también puede entrenar al equipo. Es un servicio completo que permite pasar de cero a uno en la adopción de IA de forma rápida”.

Según Maffey, aunque la herramienta tiene costos, permite abaratar significativamente varios procesos de producción y reducir los tiempos de ejecución.

“Procesos que suelen llevar cuatro meses se pueden hacer en dos semanas y producciones hiperrealistas pueden ser hasta 20 veces más baratas que con un shooting tradicional”, destaca.

En animación, la diferencia es aún mayor.

“Una película completa de animación de entre sesenta y noventa minutos se puede hacer en cuatro, cinco o seis meses con un coste de entre US$ 800.000 y US$ 1 millón. Si lo comparás con una producción tradicional, los tiempos son de uno o dos años y el coste es hasta 30 veces más caro”, asegura.

El Compliance Center permite elegir los modelos más seguros

Este nivel de eficiencia, advierte Maffey, reduce las barreras de entrada al sector y abre la puerta a nuevos jugadores que pueden disputar el predominio de las productoras y estudios “legacy”.

Muchas plataformas de IA, de hecho, ya apuestan bajo esa lógica.

“Toda la narrativa hoy es que van a aparecer nuevos estudios nativos de IA que van a reemplazar a las productoras tradicionales, porque son más rápidos y más baratos”.

Sequencer, sin embargo, apuesta por lo contrario.

“Nosotros creemos que no es así. Cuando un estudio ya tiene experiencia en llevar una idea a la pantalla, eso es muy valioso. Nuestra misión es ayudarlos a integrar estas tecnologías para que puedan seguir siendo competitivos”.

En ese sentido, la plataforma se posiciona claramente en el segmento B2B, con foco en productoras, estudios y agencias que ya tienen desarrolladas sus capacidades creativas, pero necesitan incorporar nuevas herramientas.

América Latina es uno de sus territorios prioritarios.

“Queremos trabajar con actores establecidos que ya saben cómo desarrollar contenido, cómo hacer un casting, cómo producir, y ayudarlos a dar el salto tecnológico”.

Porque si la calidad visual se convierte en un commodity, como todo parece indicar, la verdadera ventaja competitiva pasará por otro lado.

“La calidad audiovisual va a ser cada vez más accesible. Entonces lo que va a primar es la capacidad de contar una buena historia. Hoy ya ves piezas de cuatro o cinco minutos con una calidad visual increíble, pero con historias muy flojas. Por eso, quienes logren combinar buena narrativa con calidad audiovisual van a ser los que ganen”, asegura.

En paralelo a su expansión, Sequencer se encuentra en plena ronda de financiación presemilla, en la que busca sumar no solo capital, sino también aliados estratégicos dentro de la industria.

“Estamos buscando inversores que entiendan el mundo de los medios, de los estudios y las productoras, y que puedan ayudarnos a destrabar las fricciones que hoy existen en la adopción de IA”.

El foco, explica, está en sumar perfiles que acompañen la visión.

“Queremos sumar aliados y embajadores que crean en esta misión y nos ayuden a construir el camino”.

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