Phil Gurin sobre cómo dejar de sobrevivir para empezar a prosperar

El veterano de los formatos estadounidense llama a abandonar las recientes estrategias de supervivencia en la industria y propone cambiar el foco: no se trata de resistir, sino de prosperar en la nueva economía del contenido, abrazando nuevas formas de producción y distribución.

En un mundo que parece girar sin control y en un negocio donde todo cambia más rápido que un estornudo en invierno la pregunta más escuchada desde la llegada del Covid es “¿Cómo sobrevivo?”.

“Sobrevive hasta el 25”. ¿Se acuerdan de esa? “Resiste”. “Aprieta los dientes”. “Recorta gastos”. “Haz lo que sea para sobrevivir en este negocio”.

Pues bien, ese “negocio” al que tantos quieren aferrarse no va a volver. Cambió para siempre. Quienes están al mando de las viejas corporaciones se sostienen con uñas y dientes, esperando que aún quede algo de jugo por exprimir de ese enorme y envejecido conglomerado.

Si eres ejecutivo y ya tienes unos cuantos años encima, rezas por un paracaídas digno. Si eres joven y sigues persiguiendo los modelos de antes… en fin, que Dios te bendiga.

Después de leer la avalancha de artículos que llegaron desde Miami tras los últimos encuentros del sector, le escribí a un amigo que sí entiende lo que está pasando, y lo que realmente significa: presupuestos cada vez más pequeños gracias a la IA. Copias descaradas porque a nadie parece importarle. Grandes compañías gastando tiempo y dinero en abogados persiguiendo pequeños infractores mientras la pregunta de fondo sigue sin respuesta: ¿de dónde salen ahora las ganancias reales?

Estamos ahogados bajo una manguera a presión de ideas “originales” que son indistinguibles y desechables desde el minuto uno. En un mundo de atención fragmentada, eso no interesa ni seduce, sobre todo a los creadores de la vieja guardia.

¿Cada “nuevo” programa que han lanzado ciertas cadenas estadounidenses últimamente? Olvidable, en el mejor de los casos. ¿Malos? Ustedes saben quiénes son. Y cada uno empuja a la audiencia un poco más lejos, acelerando una espiral de muerte en la que negocio y creadores colaboran en su propia autodestrucción. El último que apague la luz.

Cuando Netflix rompió modelos de negocio que no estaban rotos, y la economía de los catálogos se convirtió en un ejercicio de pensamiento mágico, nos quedamos en un mundo donde a los jóvenes simplemente no les importan las viejas reglas. Las leyes diseñadas para proteger la propiedad intelectual hoy parecen tan efectivas como un policía de tránsito ciego repartiendo multas por exceso de velocidad en las 500 Millas de Indianápolis.

Las grandes compañías tradicionales no pueden pelear contra cada nuevo “creador de contenido”. Y, pensándolo bien, ¿qué eran Martin Scorsese, Shonda Rhimes, Stanley Kubrick o David Lean sino creadores de contenido en estado puro?

Las corporaciones están atrapadas en su propia espiral descendente, intentando sostener sus resultados como sea. ¿Son los verticales la respuesta? ¿Reducir duraciones, girar el teléfono, implorar dólares de patrocinio a las marcas es realmente innovar, o es apenas el último suspiro de una industria en caída libre, aferrada a un modelo publicitario de los años 50 maquillado con palabras de moda?

¿Sobrevivir en este negocio? ¿De verdad? ¿Están tan atrapados en el doom-scrolling colectivo?

El mantra, la mentalidad, el foco tiene que ser otro. Tiene que ser prosperar.

“Sobrevivir” es desesperación. Es estar a la deriva en el océano y quejarse de que tienes sed. Prosperar implica aceptar que el pasado se fue, de verdad se fue, y enfrentar esa realidad con actitud positiva. Prosperar es convertir tu vida en una experiencia estimulante hacia adelante, no en un ejercicio incómodo de mera resistencia.

No persigas una tendencia. Crea una.

No esperes lo mejor. Sé lo mejor.

Desarrolla ideas que tú querrías producir y que tú querrías ver en cualquier plataforma o incluso en vivo. Adapta tus habilidades a nuevos modos de producción y distribución. Entusiásmate. Presenta tus ideas a quien esté dispuesto a pagarlas, y asegúrate de que sean radicalmente distintas a lo que hace el resto.

¿Te llega una nota de “esto es lo que necesita la cadena”? Bórrala. Para cuando te llega, la plataforma ya está desarrollando eso mismo. Crea cosas en las que nadie más esté pensando. Deja los derivados a los grupos tradicionales desesperados, alimentando output deals con la esperanza de venderlos globalmente donde aún no poseen productoras. Amigos, es una locura.

La casa siempre gana. El casino de la distribución tradicional, las grandes productoras y las grandes plataformas, está diseñado en tu contra. Puede que ganes una mano o dos, pero apostar el alquiler a venderle a los grandes grupos o a las plataformas legacy no es muy distinto a alimentar una máquina tragamonedas.

Así que deja de entrar en pánico por la supervivencia. Encuentra formas de prosperar creativa, mental y físicamente. Libérate del Fomo que te devora el espíritu. Imagínate como un pionero en el amanecer de una nueva era, porque lo eres, lo somos todos. Toma espada y escudo. Ojos bien abiertos.

Avanza.

Y arrasa.

Redacción Cveintiuno 13-03-2026 ©cveintiuno

LA FIRMA DE HOY

Phil Gurin
Presidente/CEO
The Gurin Company

El premiado productor y escritor Phil Gurin ha creado, adquirido, vendido y producido programas de entretenimiento en todo el mundo. Su compañía, The Gurin Company, es responsable de haber producido, creado y escrito cientos de horas de TV en múltiples géneros. Sus shows se han emitido en todos los principales broadcasters de Estados Unidos y muchas cadenas de TV paga en más de 185 países de todo el mundo.

Gurin ganó cuatro veces el Primetime Emmy Award como productor ejecutivo de 'Shark Tank' (ABC) y el Rose d’Or por 'Oh Sit!', que cocreó para The CW. 'The Singing Bee' (NBC/CMT) está en el Top 30 de formatos más adaptados en todo el mundo. Gurin se desempeña además como copresidente de Frapa y presidente y CEO de la recién lanzada compañía de distribución TGC Global Entertainment.

EN CONTEXTO