El regreso de las streaming wars: ¿cómo queda la industria tras el triunfo de Paramount?

Jordan Pinto 04-03-2026 ©cveintiuno

C21 analiza las consecuencias de la compra de WBD, incluyendo qué pasará con HBO, qué hará ahora gigante liderado por Ted Sarandos y si estamos al fin ante el nacimiento de un competidor real para Netflix.

‘Landman’ de Taylor Sheridan es una de las series más populares de Paramount+

A medida que se asienta el polvo tras la victoria de Paramount Skydance en la carrera por Warner Bros. Discovery (WBD), la industria internacional de la televisión busca las primeras respuestas para comenzar a entender hacia dónde se dirige el sector.

Y aunque la mayoría hubiese preferido que WBD nunca se vendiese, mucho habían terminado aceptando gracias a la gira mediática transatlántica de Ted Sarandos que, si tenía que ser alguien, Netflix era el mal menor.

David Ellison

Pero todo eso quedó en la nada el jueves pasado durante 90 minutos de vértigo en los que WBD anunció que consideraba que la oferta de US$31 por acción presentada por Paramount Skydance era superior a la de Netflix y la posterior decisión del streamer de no igualarla.

Así, hoy la lista de interrogantes es larga. Pero tras la intervención del chairman y CEO de Paramount Skydance, David Ellison, ante inversores el lunes por la mañana, empieza a dibujarse una imagen algo más clara.

Esa imagen incluye la fusión de Paramount+ y HBO Max, una deuda monumental de US$ 79.000 millones, US$ 6.000 millones en recortes anunciados, más despidos en la industria y un plan declarado de mantener todas las marcas de cable.

A continuación, C21 desgrana siete de las principales preguntas y puntos de debate.

¿Tenemos por fin un competidor serio para el reinado de Netflix?

A comienzos de la década, cuando los grandes estudios estadounidenses menos Sony se lanzaron a la guerra del streaming, los medios especializados no tardaron en bautizar a todas y cada una de sus plataformas como “asesinas de Netflix”.

Una a una, sin embargo, Netflix las fue aplastando, dejándolas con el ego herido, miles de millones en pérdidas y sin más opción que admitir que no podían competir.

Hoy, con más de 325 millones de suscriptores, Netflix lidera cómodamente por encima de opciones como HBO Max, que se encamina a cerrar el próximo trimestre con 140 millones, o Paramount, que suma 79 millones.

Pero ¿bastará con unir ambos servicios, como confirmó Ellison en su conferencia del lunes, para crear un rival digno de Netflix en la carrera por la corona del SVOD?

Lo cierto es que las grandes apuestas por competir con Netflix tienen un historial de fracasos. Y sino, que se lo pregunten al presidente y CEO de WBD, David Zaslav, artífice de la fusión entre WarnerMedia y Discovery.

La idea subyacente en aquella fusión era que el público del streaming quería combinar la ficción de prestigio de HBO y los blockbusters de Warner Bros. con los realities de Discovery. Pero fue un error de cálculo: el público de ficción no veía los contenidos unscripted, y viceversa. Al menos no en los volúmenes esperados. Dos años después, WBD reconoció que la estrategia no funcionaba al anunciar su plan de escindir sus redes lineales en una entidad separada.

‘The Pitt’ (HBO Max)

Pero si la visión de Zaslav para HBO Max no prosperó, ¿le irá mejor a Ellison? Si el acuerdo recibe luz verde, el músculo de contenidos de Paramount abarcará la ficción de HBO, las producciones más masivas de CBS Studios y Paramount TV Studios, unas 30 películas anuales de ambos estudios, grandes derechos deportivos en Estados Unidos como la UFC y la NFL, y un catálogo gigantesco de IP que incluye DC Comics, ‘Harry Potter’ y ‘Game of Thrones’ junto a todo el universo ‘Yellowstone’ de Taylor Sheridan.

David Zaslav

Sobre el papel, resulta formidable.

Lo que no está claro es si el servicio combinado Paramount+/HBO Max podrá perseguir a Netflix en número de suscriptores, o si ese es siquiera el objetivo en un sector que hoy prioriza la rentabilidad sobre el crecimiento a cualquier precio. Ellison aseguró a los inversores que el servicio conjunto superará los 200 millones de suscriptores, aunque no dio plazos para su lanzamiento.

Hay, además, un comodín: TikTok Estados Unidos, en cuya propiedad participa Oracle, cofundada por Larry Ellison (padre de David) junto a un grupo de inversores estadounidenses.

Aunque Ellison no ha hablado públicamente de planes concretos, parece lógica algún tipo de colaboración entre Paramount+ y la red social. Esa relación podría resultar clave, sobre todo cuando servicios pagos como Disney+ avanzan hacia el video vertical para captar audiencias jóvenes, y otros como Netflix y Prime Video parecen dispuestos a seguir el mismo camino.

¿Cómo responderá Netflix a la declaración de guerra de Paramount?

Netflix presentó su intento de compra de WBD como un movimiento ofensivo, orientado a asegurar IP, catálogo e infraestructura de producción para sostener su crecimiento en las próximas décadas. Pero también era una jugada defensiva: evitar que un competidor bien capitalizado se convirtiera en una amenaza real.

Paramount Skydance ya demostró el año pasado que podía atraer talento al fichar a los creadores de ‘Stranger Things’ y colocar a la exjefa de contenidos de Netflix, Cindy Holland, al frente de su negocio de streaming. Quizá eso motivó a Netflix a la puja por WBD. ¿Qué mejor forma de cortar de raíz a un rival ambicioso que adquirir el activo que más necesita?

Pero no haber concretado la compra no es una herida mortal para Netflix, como sí podría haberlo sido para Paramount. En su comunicado de retirada, Netflix afirmó: “Esta transacción siempre fue un ‘nice to have’ al precio adecuado, no un ‘imprescindible’ a cualquier precio”. Pocos lo discuten. De hecho, los inversores reaccionaron con entusiasmo: las acciones de Netflix subieron casi un 30% desde que abandonó la puja. Además, la compañía cobró una indemnización de US$ 2.800 millones.

‘The White Lotus’

Sin embargo, algo cambió. Sin quererlo, Netflix dejó claro que, ante la oportunidad adecuada, está dispuesta a romper su mantra de ser “constructores y no compradores”. Eso abre preguntas: si necesita comprar para crecer, ¿qué podría mirar ahora?

En contenidos, las opciones son escasas. Sin WBD en el mercado, quedan pocos activos de gran escala disponibles. Incluso si alguno resultara atractivo, como Lionsgate Studios, A+E Global, Starz o AMC Networks, serían pequeños en comparación con la operación que incluía HBO, HBO Max, el catálogo de Warner Bros. y el lote de estudios en Burbank.

Sony Pictures Entertainment sería quizá la única adquisición comparable en escala.

Los ejecutivos de Netflix, sin embargo, le restan importancia a la idea de nuevas compras. Consultado por Bloomberg sobre la posibilidad de adquirir otro estudio en los próximos seis a 12 meses, Sarandos respondió que era “poco probable” y reiteró: “Somos constructores, no compradores. Eso sigue siendo cierto”.

La realidad es que activos como WBD rara vez salen al mercado. Si en los próximos años aparece otra joya codiciada, es difícil imaginar que Sarandos y su equipo se queden al margen.

‘The Gilded Age’

Algunos analistas sugieren que Netflix podría mirar más allá de la televisión y el cine, o explorar alianzas con socios recientes como Spotify o Apple. El año pasado firmó con Spotify un acuerdo en torno a videopodcasts, y la semana pasada anunció que compartirá con Apple TV los derechos en Estados Unidos de la octava temporada de ‘Drive to Survive’.

Una operación de ese tipo parece improbable, pero Netflix ha mostrado parte de su juego y ha abierto la puerta a conversaciones que antes quizá ni habría considerado.

¿Qué implica esta operación para el negocio internacional de la distribución?

Durante las guerras del streaming, Paramount mantuvo una estrategia relativamente sólida de licensing a terceros, mientras que WBD y su predecesora, WarnerMedia, pasaron de un enfoque de exclusividad a reactivar la distribución internacional.

Ellison confirmó que la nueva compañía seguirá produciendo y licenciando contenidos a otras plataformas. Sin embargo, las estrategias de distribución deberán alinearse cuando Paramount+ y HBO Max se integren, por lo que cabe esperar una revisión profunda de la política comercial, además de los inevitables recortes de personal.

‘MobLand’

También planea la incógnita sobre SkyShowtime, la plataforma europea fruto de la joint venture entre Paramount y Comcast, que según informes no es rentable. Dado el mosaico de alianzas que caracteriza hoy al sector, no sería impensable que continuara. Pero si Paramount Skydance decide apostar todas sus fichas al servicio combinado, tampoco sorprendería una salida progresiva del acuerdo.

En poco más de dos meses llegarán los LA Screenings, el evento de mayo en el que los estudios estadounidenses presentan sus nuevos títulos a compradores internacionales. Paramount y WBD celebrarán allí eventos clave en sus respectivos estudios históricos. La posibilidad de que en otoño sean una sola compañía, o incluso que uno de esos lotes sea vendido, ilustra la velocidad a la que cambia Hollywood.

¿Empieza a gustarle a Netflix el negocio de la distribución?

Parte del vértigo inicial ante la ofensiva de Netflix por WBD se debía a que Sarandos había sido muy crítico tanto con la distribución en salas como con el licensing a terceros de contenidos originales.

Con el acuerdo sobre la mesa, Netflix se mostró dispuesta a entrar en esos terrenos. Aunque la operación no prosperó, cabe preguntarse si podría reconsiderar el licensing para sus propios contenidos.

Durante su acercamiento a WBD, Netflix analizó el negocio del estreno en cines y del licensing del catálogo, y vio atractivo en ambos modelos.

Es verdad que Sarandos ha dicho que licenciar originales “no forma parte de nuestro plan de negocio”, pero ese plan ya ha cambiado antes y podría volver a hacerlo.

¿Lastrará a Paramount Skydance una deuda monumental y su dependencia del cable?

Pese a la inmensa fortuna de la familia Ellison, la deuda de US$ 79.000 millones que arrastrará la compañía combinada será imposible de ignorar. Reducir ese pasivo exigirá recortes profundos más allá de los US$6.000 millones ya anunciados, y condicionará la estrategia.

Ellison ha prometido invertir con fuerza en contenidos de televisión y cine, manteniendo altos niveles de producción en ambos estudios.

En series para streaming, la encargada de liderar los nuevos contenidos es la ex Netflix Cindy Holland, cuyo primer proyecto aprobado es un drama legal protagonizado por Jeremy Strong sobre los primeros socorristas que enfermaron gravemente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Aunque todo indica que Ellison quiere invertir para convertir su oferta en un verdadero rival de Netflix, la realidad financiera se filtrará en cada rincón del negocio.

‘Tulsa King’

Además, ni WBD ni Paramount llegan a la fusión en una posición especialmente sólida.

En ambos casos, la mayor parte de los beneficios aún proviene del cable, cuyos ingresos caen de forma acelerada. Sus negocios D2C son rentables, pero no al nivel del lineal. Y el cable se reduce más rápido de lo que crece el streaming.

Ellison afirmó que unir los portafolios de cable los mantendrá “más saludables y prolongará su vida más tiempo que si operaran por separado”. Preservar esos ingresos es crítico y podría, esperan los productores, traducirse en una renovada inversión en marcas largamente descuidadas.

¿Qué siente el sector de producción unscripted en Estados Unidos?

Desde que se confirmó la victoria de Paramount, varios productores relevantes de unscripted en Estados Unidos dijeron a C21 que, en términos de inversión en nuevos contenidos, prefieren este escenario al de Netflix.

Uno confesó sentirse “aliviado” destacando el hecho de que Paramount se convierta en “un jugador real en el espacio”.

Cindy Holland

La razón principal, explicó, es que generará la competencia que tanto necesita el mercado estadounidense. “Netflix es un gigante y ya ha demostrado que controla el mercado. Doy la bienvenida a cualquiera que pueda crear algo de competencia en un entorno donde no hay ningún comprador que supere seriamente las ofertas de Netflix”.

Otros expresaron inquietudes más amplias sobre la concentración de marcas bajo un mismo techo, el aumento de la aversión al riesgo y los recortes de empleo que, a juicio de algunos, han erosionado la creatividad en la última década.

“¿Qué pasará con las plataformas de Paramount y HBO y todas las marcas de cable? Cuando la toma de decisiones se concentra en menos manos, ¿cómo puede ser eso bueno para una comunidad creativa sana y diversa?”, plantea un segundo productor. “Las sinergias significan menos empleos, menos líderes y una concentración del ‘gusto’ sobre qué se encarga y a quién”.

¿Qué futuro le espera a HBO bajo Ellison y qué papel tendrá Casey Bloys?

Contra todo pronóstico, HBO ha mantenido durante dos décadas una notable consistencia como productora de televisión de prestigio pese a cambiar de dueño en sucesivas macrofusiones fallidas.

Casey Bloys

Existe, por tanto, un gran interés por saber qué ocurrirá con HBO bajo el paraguas de Paramount Skydance y si su equipo permanecerá intacto.

Ellison evitó comentar “conversaciones de personal”, pero elogió el “trabajo absolutamente extraordinario” de Casey Bloys y aseguró que quiere que la marca siga “operando con independencia”.

El contrato actual de Bloys expira en 2027, según informes. No hay indicios de que contemple marcharse, pero la integración de dos gigantes con tantos ejecutivos de alto perfil implicará cambios relevantes.

“Nuestro punto de vista es que HBO debe seguir siendo HBO”, afirmó Ellison. “Han construido una marca fenomenal. Son líderes en el espacio y queremos que sigan haciendo más de lo mismo”.

Aunque parece haberse resuelto quién se queda con el llamado “acuerdo de la década”, el resultado ha abierto una nueva batería de interrogantes que tardarán mucho más en despejarse.

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