Director, productor y protagonistas de ‘Sins and Roses’ analizan el éxito del drama de Kanal D, una de las grandes ganadoras de la temporada en Turquía.

Estrenada el pasado 11 de octubre por Kanal D, la serie ‘Sins and Roses’ (‘Güller ve Günahlar’) se ha consolidado como una de las apuestas más exitosas de la nueva temporada televisiva en Turquía.
Con 13 episodios ya emitidos en el mercado local, el drama no solo ha logrado sobrevivir al implacable ecosistema de la ficción turca, sino que todo indica que tendrá continuidad, con una segunda temporada cada vez más probable.
Ese desempeño, sumado a la presencia de Murat Yıldırım y Cemre Baysel como protagonistas, posiciona a ‘Sins and Roses’ como una de las nuevas series turcas con mayor proyección internacional.

Producida por NGM Yapım, la historia gira en torno a Serhat, un hombre hecho a sí mismo que ha construido una vida sólida, exitosa y aparentemente intachable. Todo se derrumba cuando descubre que su esposa, Berrak, le ha ocultado durante años un secreto devastador, detonando una búsqueda implacable por la verdad. En ese camino aparece Zeynep, una joven de origen humilde, directa y emocionalmente herida, que arrastra su propio pasado.
“El éxito de un proyecto está directamente ligado a su nivel de realismo. Cuanto más verdadera se siente una historia, más fuerte es su impacto. Atribuyo gran parte del éxito de ‘Güller ve Günahlar’ precisamente a ese realismo”, explica Deniz Can Çelik, director de la serie.
Con una extensa trayectoria en la industria turca, que incluye títulos como ‘Kendi Düşen Ağlamaz’ (2023) y ‘Woman’ (2017), Çelik identifica además otro factor clave detrás del buen desempeño de la serie: el punto de vista.
“Aunque la traición es un elemento habitual en los dramas turcos, aquí el centro del conflicto es un hombre traicionado. No es una perspectiva que se haya explorado demasiado en nuestro país y requirió cierto coraje colocarla en el corazón de la narrativa”, señala.
Desde la producción, Nazlı Heptürk, productora de NGM, destaca la particular combinación de drama, romance y misterio como otro de los pilares del proyecto.
“El objetivo principal no era equilibrar géneros, sino acompañar el viaje interior de los personajes. El romanticismo fortalecía los lazos emocionales, el drama exponía el intercambio de esos vínculos y el misterio sostenía la tensión inevitable de enfrentarse al pasado”, explica.

“Ese enfoque ayudó a generar un vínculo muy fuerte con el público. La vida no está hecha de un solo género: amor, dolor, secretos y confrontaciones ocurren al mismo tiempo. Cuando el espectador ve reflejada su propia experiencia emocional en pantalla, se crea una conexión profunda con la historia”, añade.
Para quienes siguen la serie, ‘Sins and Roses’ destaca además por su capacidad de sorprender episodio tras episodio.
“En lugar de apoyarnos en un gran giro clásico, construimos la historia a partir de verdades más pequeñas pero inquietantes. En cada capítulo queríamos que el público se diera cuenta de que algo que creía entender no era exactamente como parecía. Eso permite que la tensión se mantenga durante todo el episodio y no solo en los minutos finales”, detalla Çelik.
A esto se suma la elección de la dupla protagonista, un proceso que el propio director reconoce como uno de los más desafiantes de la producción.
“Elegir quiénes interpretarían a Serhat y Zeynep fue, sinceramente, una de las partes más complejas y reflexivas del proceso. Los personajes eran fuertes en el papel, pero sin los actores adecuados la historia quedaría incompleta. Por eso encaramos el casting con cierto nivel de ansiedad”, reconoce.
En el caso de Serhat, Murat Yıldırım aportó la combinación exacta de profundidad dramática, carisma natural y credibilidad para interpretar a un padre de dos hijos.
“Cuando leí el guion por primera vez, lo que más me conmovió fue el conflicto interno de Serhat. Parece fuerte, pero por dentro lucha constantemente con su conciencia y su pasado. Es un padre que intenta proteger a sus hijos y, al mismo tiempo, un hombre que enfrenta una traición. Ese esfuerzo por mantenerse en equilibrio me resultó profundamente humano. Su recorrido emocional me pareció sincero, y eso fue lo que me motivó a contar su historia”, explica el actor.

Para el personaje de Zeynep, la búsqueda apuntaba a alguien capaz de transmitir autenticidad y verdad emocional.
“Es una mujer herida desde muy joven, que asume toda la responsabilidad de un niño que ha sido descuidado y maltratado por sus padrastros. Es frágil y resiliente a la vez, ingenua pero fuerte. Cemre Baysel logró llevar esas contradicciones a la pantalla de una manera muy especial, a través de su propia interpretación”, destaca el director.
Por su parte, Baysel se sintió inmediatamente conectada con la fortaleza interior del personaje.
“Lo que más me atrajo de Zeynep fue la forma en que enfrenta lo que ha vivido. En lugar de reprimir sus emociones, intenta transformarlas. Esa fuerza interna y resiliencia emocional hicieron que me sintiera muy cercana a ella desde el primer momento”, afirma.
De cara al futuro, Deniz Can Çelik confirma que el equipo creativo ya trabaja en los posibles desarrollos de una segunda temporada.
“La enorme popularidad de la serie nos genera una gran responsabilidad: profundizar la narrativa en lugar de ampliarla sin sentido. Nuestra visión es mantener el espíritu genuino de la historia, llevando a los personajes a umbrales más audaces. No solo queremos revelar secretos, sino mostrar las consecuencias a largo plazo de vivir con esas verdades”, explica Heptürk.
“Las relaciones serán más complejas, las confrontaciones más maduras y las consecuencias emocionales más duraderas. Queremos que la historia evolucione sin rupturas abruptas, respetando los cambios en el equilibrio de poder, la conciencia y las decisiones de los personajes. Buscamos sorprender al público, pero también acompañarlo en un relato que se profundiza y crece. Creemos que eso permitirá que ‘Sins and Roses’ tenga un recorrido sólido y prolongado, tanto a nivel local como internacional”, concluye.




















