
En una reunión clave con el senador Eduardo Gomes, relator del proyecto de ley sobre la regulación de los servicios de streaming, el Gobierno brasileño dejó en claro cuáles son los puntos que considera centrales e innegociables para el futuro marco regulatorio del sector audiovisual.
Entre ellos, destacó su rechazo a que las plataformas puedan reinvertir recursos de la Condecine en contenidos “originales” propios.
Según la posición oficial, los mecanismos de fomento deben destinarse exclusivamente a obras brasileñas independientes, con el objetivo de fortalecer a las productoras locales, garantizar la diversidad cultural y asegurar que los derechos patrimoniales permanezcan en el país.
Asimismo, el Ejecutivo defendió la implementación de una cuota mínima del 10% de obras brasileñas en los catálogos de las plataformas, sin que puedan contabilizarse producciones propias de los streamers. Desde el Gobierno argumentan que la baja visibilidad del contenido nacional no responde a una falta de títulos, sino principalmente a decisiones editoriales y de curaduría.
La reunión se dio en una etapa decisiva de la tramitación legislativa en el Senado y forma parte del impulso oficial para consolidar una regulación que, según el Ejecutivo, permita equilibrar el mercado, fortalecer la producción independiente y modernizar las políticas públicas del audiovisual brasileño.




















