Si quedaban dudas de que el negocio internacional del entretenimiento está cambiando de forma radical, el mismo día nos hemos enterado de que cuatro marcas históricas desaparecerán.
Ayer, los eventos Natpe Global, Realscreen Summit y Kidscreen Summit anunciaron que cesarán sus operaciones. Y lo mismo ocurrió con la revista World Screen.
Mientras que las marcas editoriales de Realscreen y Kidscreen continuarán activas, en conjunto, las operaciones que cerraron suman 155 años de historia y han atravesado décadas de bonanza y de tormentas, algunas más previsibles que otras.
Pero todas vivieron momentos de gran éxito y, a su manera, lograron reunir al negocio global en torno a contenidos editoriales y eventos que reflejaban tanto los triunfos como los tropiezos de la industria.
Aunque todas competían con C21, no es para nada placentero verlas desaparecer. Detrás de cada una había equipos apasionados y comprometidos con sacarlas adelante.
Lo que sí deja claro este movimiento es que los cambios en la industria global del entretenimiento son profundos e irreversibles. Y que quienes seguimos en pie tendremos que adaptarnos rápido y de forma drástica, sin mirar demasiado atrás.
Hubo un tiempo en el que alcanzaba para todos. En la época dorada, el piso de exhibición de Natpe parecía no tener fin, Elton John tocaba en la fiesta de apertura y el champán corría hasta el amanecer.
Kidscreen y Realscreen, por su parte, llegaron a convocar audiencias masivas, y hubo momentos en los que hacía falta una grúa para poder levantar y leer World Screen News.
Para todos nosotros, el mayor desafío hoy es movernos en un mercado donde los modelos antiguos se desvanecen antes de que los nuevos terminen de tomar forma.
Estamos operando en una especie de economía puente, donde hay que apostar por el cambio antes de que aparezcan nuevos acuerdos y, sobre todo, el dinero.
El mercado aún no termina de definir qué viene después y, hasta que eso ocurra, hay oportunidades claras, pero también es probable que veamos desaparecer más nombres conocidos.
En nombre de todo el equipo de C21, quiero enviar nuestro apoyo a todos los afectados por esta noticia, con la esperanza de que surjan nuevas oportunidades.
Nadie está a salvo de las consecuencias del cambio. Y esto es un recordatorio de lo rápido que puede llegar, y de lo necesario que es adaptarse para sobrevivir.













