En su intervención en Platino Talks, la ex Netflix y HBO Max y actual ejecutiva de Telemundo Studios argumentó que el true crime seguirá funcionando durante muchos años y que su eficacia para atraer y retener audiencias se debe más a la empatía que al morbo.

El true crime ha demostrado ser uno de los géneros más eficientes a la hora de atraer y retener audiencias en las plataformas y es un tipo de contenido que está aún “muy lejos de su ocaso”, dijo la productora y ejecutiva de desarrollo de Telemundo Studios Clo Fernández.
Fernández participó el pasado jueves en una nueva edición de Platino Talks con una charla titulada ‘True crime: entre la investigación y el espectáculo’.
Y allí destacó que, aunque muchos desprestigian el género por considerarlo morboso, su verdadero éxito se debe a la empatía que genera en el espectador.

Con una larga trayectoria en Warner Bros. Discovery, HBO Max y Netflix, la ejecutiva ha sido una de las protagonistas de la explosión del true crime en América Latina.
Es que, además de contar con un proyecto actualmente en desarrollo junto a Infinity Hill, Fernández participó durante su etapa en HBO Max en títulos como ‘Culiacanazo: herederos del narco’, ‘Los 43 de Ayotzinapa: un crimen de Estado’ (ambos con PAR Media), ‘La Narcosatánica’ (Artegios, La Libertad del Diablo, Los Ladrones Viejos), ‘Marcial Maciel, el lobo de Dios’ (Ánima Films) y ‘Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?’ (BTF Media).
“El true crime funciona porque tiene una interacción particular con la audiencia que no te da ningún otro contenido. El enganche de la audiencia es activo y casi por default”, argumenta.
Eso se ve reflejado en la conversación social en torno a estos contenidos, las teorías que despiertan entre sus espectadores y hasta el activismo que generan, destaca. Y se debe en su opinión a la conexión emocional que generan.
“Hay un elemento muy poderoso en esa sensación de que esto me podría haber pasado a mí. Hay una conexión emocional muy fuerte. Y eso no es morbo, es empatía”, destaca. “Uno se identifica con la víctima y quiere que haya una resolución de justicia. Además, sirven como una especie de aprendizaje para entender cómo operan estos asesinos, sectas o estafas, para que luego no le pasen a uno”.
Por eso Fernández está convencida de que hay todavía en el horizonte “true crime para rato” en las plataformas, una afirmación que también sustenta en su buena ecuación entre presupuesto y resultados y su potencial de viaje internacional.

Sin embargo, advierte, las audiencias piden hoy contenidos diferenciales y más centrados en las víctimas que en los victimarios.
“Creo que hay true crime para rato y que veremos una mayor diversidad en los crímenes, desde estafas a temas financieros o sectas. Y creo que vamos a seguir viendo contenidos centrados en las víctimas y sobrevivientes más que en los criminales”, opina.
Es que Fernández argumenta que al inicio del boom, los contenidos true crime estaban más centrados en los criminales, que eran retratados casi como unos genios del crimen.
Pero ahora la tendencia ha virado hacia un mayor foco en las víctimas.
“Vemos que eso es lo que se está consumiendo cada vez más, contenidos centrados en las víctimas, tanto aquellas que ya no están con nosotros como aquellas que se rehúsan a quedarse como tales y que tienen un camino del héroe para tratar de generar un cambio”, detalla.
La ejecutiva identifica además que ante el caos mundial que domina hoy en las noticias, están funcionando especialmente bien aquellas historias en las que la gente logra tomar el control de su situación y lo vuelve su bandera.
“Yo no veo que el true crime esté dirigiéndose a su ocaso. Creo que es un género que se está sosteniendo bastante bien. Sí veo un desafío para los creadores de estos proyectos de encontrar el ángulo novedoso, lo inédito, lo distintivo de cada caso. Porque asesinatos tristemente hay todos los días, pero ¿cuál es el enfoque que le vamos a dar para contar algo que atraiga a la audiencia?”.
En ese sentido la ejecutiva coincide con su exjefe en HBO Max Sergio Nakasone, que suele señalar que para que una historia despierte el interés de una plataforma debe contar con acceso a nuevos testimonios, materiales de archivo inéditos y un punto de vista diferencial.
“Esos son tres elementos muy importantes a la hora de hacer un checklist de cosas que deben tener. Ya del lado más creativo, creo que ahora más que nunca es vital tener claro ese diferencial. ¿Qué es lo que tiene mi proyecto que no se ha visto? ¿Qué lo distingue? Esa, para mí, es la primera pregunta a hacerse”, complementa.

Y agrega: “Lo otro es tener un personaje claro, con capas, ya sea tu héroe o tu antagonista, pero que esté muy definido, que tenga dilemas interesantes y que sea alguien del que interese saber su historia”.
En esa línea, Fernández insiste en que reducir el true crime al morbo es una simplificación injusta que no refleja el verdadero valor del género, y defiende su capacidad para generar empatía, reflexión y hasta impacto social.
“Al final hay un deseo colectivo de un mundo mejor y de entender qué es lo que pasa y cómo lo podemos hacer de forma diferente. ¿Hay algo de morbo? Sí, pero no todo. El true crime es un género que también genera conversaciones importantes, que apoya causas sociales y que despierta conexión y empatía”, completa.
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