
Ejecutivos de YouTube descartaron la posibilidad de financiar programas infantiles de alta calidad, argumentando que esa iniciativa estaría fuera de su función como plataforma de distribución.
Directivos de la compañía fueron interrogados este martes por miembros del comité de Cultura, Medios y Deporte del Parlamento del Reino Unido, en una sesión que forma parte de la investigación parlamentaria sobre la televisión y el vídeo infantil en el país.
La investigación, iniciada el año pasado, busca analizar la oferta de este tipo de contenidos en el Reino Unido y qué medidas pueden tomarse para asegurar que las futuras generaciones sigan teniendo acceso a programación británica de calidad.
La preocupación surge en un contexto en el que los niños están abandonando canales de confianza como la BBC para migrar hacia plataformas online como YouTube que, según algunos críticos, está inundada de contenidos de baja calidad que carecen de valores de servicio público.
Consultado sobre si YouTube invertiría parte de los US$ 60.000 millones de ingresos que generó el año pasado en financiar programas infantiles de calidad, el head of public policy de YouTube en el Reino Unido, Alex Rawle, respondió: “YouTube es la mayor biblioteca de videos del mundo, y a una biblioteca no se le pide que empiece a pagar por el encargo de libros. Está ligeramente fuera de lo que hacemos como plataforma de distribución”.
Rawle y sus colegas señalaron, sin embargo, que YouTube está trabajando para garantizar que el contenido infantil de calidad tenga visibilidad en la plataforma.
Según el head of health de la plataforma, el doctor Graham Garth, YouTube ha desarrollado “principios de alta calidad” junto con expertos externos, neuropsicólogos del desarrollo, expertos en medios y expertos en salud.
“Hemos creado estos principios para niños que se centran en aspectos como el aprendizaje, la autoeficacia y el mostrar el mundo a los niños. Lo que impulsa nuestros sistemas, además de la personalización, son estos principios de alta calidad tanto para niños como para adolescentes. Eso ayuda a impulsar el tipo de contenido que los niños ven en la plataforma”, continuó Garth.
Rawle, por su parte, explicó que eso implica que el sistema de recomendaciones para niños y adolescentes se basa en un conjunto de principios respaldados por un comité asesor académico que los ayuda a establecerlos. “Y eso impulsa el algoritmo junto con la intervención humana”, agregó.
En sesiones anteriores de la investigación también participaron creadores y productores de contenido infantil, entre ellos Oli Hyatt, cofundador y co-managing director de Blue Zoo, productora de ‘Numberblocks’, y la youtuber y autora Maddie Moate, presentadora de la serie de CBeebies ‘Maddie’s Do You Know?’.
Durante su intervención, Hyatt y Moate coincidieron en que, aunque existe contenido de calidad en YouTube, este queda enterrado bajo lo que describieron como ‘brain rot’, generalmente entendido como contenido basura, repetitivo y absurdo.
Moate también señaló que su canal tiene dificultades financieras por la imposibilidad de monetizarlo de forma efectiva, mientras que Hyatt ha comentado en varias ocasiones que Blue Zoo no podría producir ‘Numberblocks’ sin el apoyo financiero de la BBC.
En la sesión dedicada a YouTube, Rawle argumentó que los desafíos de financiación y monetización del contenido infantil en la plataforma no son específicos de YouTube: “Vemos esos desafíos en todo el sector; son exactamente los mismos. La razón por la que ITV ha dejado de encargar contenido infantil es la misma. Existen desafíos regulatorios en torno a la monetización de ese contenido y requisitos regulatorios (en relación con la publicidad), y nosotros, como otros, hemos priorizado cumplir con esas obligaciones regulatorias, que es lo correcto. Este no es un problema específico de YouTube, es un problema más amplio de contenido infantil de calidad y del ecosistema”.
Mairi Brewis, head of media company and responsibility partnerships de YouTube en el Reino Unido, añadió: “Tampoco es posible depender de una única fuente de ingresos. La naturaleza del sector de producción infantil es que normalmente debe combinar diferentes formas de ingresos para que el proyecto sea viable”.
“El 80% del tiempo de visualización de las productoras británicas en YouTube proviene del extranjero. Eso supone un aumento enorme en su alcance y en su capacidad de monetización. Es una forma de construir fandom para que luego, si tienes un parque temático, una línea de juguetes o lo que sea, puedas desarrollar el negocio a partir de ahí. Así que, aunque no somos la respuesta a todo, hay varias cosas muy positivas que YouTube ofrece a esos socios”, matizó Brewis.













