Productores uruguayos trabajan junto a la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) en la creación de un tax rebate que podría ponerse en marcha este mismo año.

Uruguay avanza en la creación de un tax rebate al audiovisual que complemente su programa de cash rebate y permita atraer producciones más grandes al país.
Así se reveló este miércoles durante un panel moderado por Cveintiuno en el Media Show Uruguay con productores de Cimarrón Cine, Tráiler Films y Navajo Charrúa.
Según se detalló durante la charla, existen actualmente conversaciones avanzadas entre la asociación de productores locales, la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) y el Ministerio de Economía para su implementación este mismo año.

“La asociación de productores uruguayos estamos trabajando con la Agencia del cine para que eso suceda en el corto plazo. Estamos hablando de que, si todo sale bien, quizá a mitad de año tengamos herramientas que van a dar un salto de calidad a las oportunidades de Uruguay”, dijo Santiago López, socio de la productora uruguaya Cimarrón Cine, parte de The Mediapro Studio.
Con una población de apenas tres millones de personas, Uruguay se ha convertido desde el 2020 en una atractiva plaza audiovisual, con la atracción de numerosas producciones internacionales.
Detrás de ese crecimiento está el Programa Uruguay Audiovisual (PUA), un cash rebate lanzado en 2019 que cuenta con un fondo cercano a US$ 12 millones y funciona bajo un esquema de ventanilla abierta hasta agotar recursos.
Efectivamente, desde su implementación, Uruguay ha cuadriplicado las semanas de rodaje y series de Prime Video como ‘Cromañón’, ‘Barra brava’, ‘El presidente’, ‘Iosi, el espía arrepentido’, ‘Porno y helado’ y títulos de Netflix como ‘Senna’ y ‘La sociedad de la nieve’ han elegido al país para su producción.
Además de exonerar el IVA, el PUA establece que las productoras extranjeras que gasten entre US$ 300.000 y US$ 3 millones reciban un reembolso del 25% de su inversión en Uruguay (tope de US$ 750.000), y del 20% para gastos superiores (tope de US$ 1 millón).

Sin embargo, productores locales coinciden en que el PUA ha quedado corto frente a su propio éxito: es que con un sistema de ventanilla abierta hasta agotar los fondos, múltiples proyectos se quedan sin poder acceder.
A eso se suma la mejora y aparición de otros incentivos regionales, como los de Colombia, República Dominicana o ahora México.
“A partir del 2020 hubo un cambio muy grande. Cuando empecé a trabajar en 2010, hacía una película por año. Y solo en el 2020 hice cinco proyectos. Eso se debió a muchos factores, pero el PUA fue un motor clave que nos dio notoriedad, volumen y reputación”, dijo al respecto Cecilia Mato, fundadora de Navajo Charrúa, filial local de la argentina Navajo Films.
“Pero mientras aumentaron los días de rodaje, el fondo no ha acompañado ese crecimiento. Hoy tenemos mucha demanda de proyectos y necesitamos asegurar que va a haber fondos disponibles como siempre prometimos”, agregó.
Según se explicó, el nuevo tax rebate funcionaría con una lógica similar a la de Colombia, donde los inversores extranjeros reciben un crédito fiscal transferible que pueden vender en el mercado local para recuperar su inversión de forma rápida.
La idea, además, es subir el cap de devolución (actualmente de US$ 1 millón) para atraer producciones más grandes.

“Estamos trabajando en conjunto para que esa herramienta evolucione y poder competir con otras regiones y otros países que ofrecen incentivos muy agresivos. El objetivo es atraer proyectos millonarios a Uruguay”, añadió Mato.
Según pudo saber Cveintiuno, el cash rebate podría tener fondos de entre US$ 15 y US$ 30 millones y su implementación sería escalable a lo largo de los años, en la medida en que pruebe ser una herramienta exitosa y se agoten sus fondos.
Sería, además, “complementario” al PUA.
“Nosotros estamos queriendo que, además de lo que es el cash rebate, que es el éxito más grande que tuvo Uruguay, exista otra herramienta que complemente y permita atraer producciones más grandes”, señaló López de Cimarrón, quien forma parte de la asociación de productores que lidera las negociaciones con la ACAU.
“El PUA tiene determinados topes que hacen que la cancha en la que estamos jugando sea muy chiquita. Lo que estamos pensando ahora es ese complemento para jugar en una cancha más grande”, completó.












