Cinco preguntas ardientes sobre el acuerdo de la década

Jordan Pinto 28-01-2026 ©cveintiuno

Nuestro editor en Norteamérica analiza las incógnitas y posibles consecuencias de la venta de Warner Bros. Discovery, en plena puja entre Netflix y Paramount.

Ted Sarandos, David Zaslav y Greg Peters

La carrera por comprar Warner Bros. Discovery (WBD) ya se instaló como el gran titular de la industria en 2026. Y, probablemente, de la década.

Es que, con un acuerdo ya firmado por US$ 82.700 millones incluyendo deuda, Netflix sorprendió a comienzos de diciembre al anunciar la adquisición de los estudios WBD, HBO y HBO Max.

Pero Paramount, liderada por David Ellison, no parece dispuesta a bajarse de la pelea y mantiene viva su ofensiva con una oferta hostil por la totalidad del grupo, valuada en US$ 108.400 millones.

Aunque Netflix ya es hoy claramente el favorito, mientras se escriben estas líneas aún no está claro cuál de los dos ganará la puja.

Lo que sí se sabe es que este caso será distinto a todos los demás. Durante la última década, muchos movimientos de fusiones y adquisiciones (M&A) fueron entendidos como Hollywood “tapando el sol con un dedo”, en un intento inútil por mantenerse a flote. Pero ahora, gane quien gane, el impacto será estructural y redefinirá el mapa del entretenimiento global.

Eso no quita que vayamos a ver un auténtico circo en torno al proceso, con cameos del presidente de Estados Unidos Donald Trump, reguladores antimonopolio de ambos lados del Atlántico, fondos soberanos de Medio Oriente y otros actores de peso.

Y ante la incertidumbre de las consecuencias que la operación pueda tener, Cveintiuno repasa cinco preguntas clave en torno a uno de los acuerdos más relevantes en la historia de Hollywood.

¿Realmente sería tan malo?

El anuncio del acuerdo de Netflix el pasado 4 de diciembre generó una ola de shock y preocupación, con incontables analistas hablando de despidos masivos, del futuro incierto de HBO y de que el gigante del streaming terminaría de matar el negocio cinematográfico.

Son temores comprensibles, que se irán clarificando con el tiempo. Por lo pronto, Netflix ya se comprometió a mantener las películas de Warner Bros. en salas y a preservar el modelo tradicional del estudio, produciendo tanto para plataformas propias como de terceros.

Con el correr de las semanas, algunas voces comenzaron a relativizar el impacto. “Ya sea Netflix o Paramount, no creo que sea una fusión tan mala”, señala a Cveintiuno un veterano agente de talentos de Hollywood.

“Netflix va a integrar un gran estudio con muchísimo IP y va a hacer con DC lo que Disney hizo con Marvel y con otras propiedades”, agrega el agente, que confiesa una leve preferencia personal por Paramount.

Sin embargo, reconoce no creer que Netflix tenga incentivos para reducir deliberadamente el negocio cinematográfico.

“Ted Sarandos y David Ellison aman el cine. Y si Netflix gana, cosa que creo que va a pasar, no veo esto como una amenaza real. Sarandos no quiere comprar Warner Bros. para achicar las salas. Al contrario, es un negocio en el que hoy Netflix no está y necesita estar para seguir creciendo”.

‘Stranger Things’

Además, más allá de las percepciones de la industria, los reguladores antimonopolio analizarán con lupa la concentración resultante de unir al servicio detrás de ‘Stranger Things’, ‘Squid Game’, ‘Wednesday’ y ‘House of Cards’ con el SVOD de ‘Succession’, ‘Euphoria’, ‘House of the Dragon’ y la nueva serie de ‘Harry Potter’. Anticipar el desenlace regulatorio en Estados Unidos es hoy una apuesta arriesgada, más aún después de que Trump dejara entrever que se involucrará personalmente en la decisión.

¿Se frenará la producción?

La historia demuestra que las grandes M&A suelen generar disrupción inmediata en desarrollo y producción. Eso quedó en evidencia con el caos que acompañó la fusión entre Discovery y WarnerMedia que dio origen a WBD. Y todo indica que volverá a ocurrir lo mismo. La incógnita es en qué magnitud.

Es que, a medida que el acuerdo avance, se espera un enlentecimiento en los desarrollos, greenlights y un clima más conservador entre los ejecutivos. Sin embargo, como apunta a Cveintiuno un productor con base a ambos lados del Atlántico, tanto Netflix como HBO Max necesitan seguir estrenando contenido para no perder tracción.

Además, una eventual combinación de Netflix y HBO Max daría lugar a un streamer de enorme peso, lo que obligaría a sus competidores a redoblar la inversión para diferenciarse.

A eso se suma que Paramount+ y Amazon MGM Studios están siendo hoy lideradas respectivamente por Cindy Holland y Peter Friedlander, dos ex Netflix con algo que demostrar a su antiguo empleador, lo que podría reavivar las streaming wars.

Otros, en cambio, minimizan el impacto. “HBO -y no exagero, pregúntale a cualquier agente- va a hacer una o dos cosas nuevas por año”, dice el agente de talento. “Hoy no son un comprador clave, no están en el radar prioritario de nadie”.

¿Qué pasará con HBO Max?

Con HBO Max ya presente en más de 100 territorios y encaminado a alcanzar los 150 millones de suscriptores a finales de 2026, la posibilidad de que sea absorbido por Netflix, o incluso directamente cerrado, es un tema central.

HBO acaba de anunciar una nueva tanda de originales para Alemania e Italia, y sigue encargando producciones en España, América Latina y otros mercados. Si Netflix termina comprando WBD, ¿seguirá existiendo ese modelo de producción local bajo la marca HBO? ¿Y cuál será el futuro de HBO Max dentro del ecosistema Netflix? Hoy no hay respuestas claras.

‘House of the Dragon’

Ellison calificó el acuerdo de Netflix como un “intento descarado de eliminar” a un competidor internacional como HBO Max. Pero el argumento pierde fuerza si se considera que Paramount+ también podría fusionarse con HBO Max en caso de que Paramount se imponga.

Aun así, es cierto que los lanzamientos de HBO Max en Europa, incluidos Alemania, Italia y su próxima llegada al Reino Unido, podrían verse afectados por un giro estratégico. Desde WBD, un vocero para EMEA aseguró el mes pasado que no hay cambios en el plan de expansión europea.

En Canadá, el escenario es distinto pero igual de delicado. Allí HBO Max nunca se lanzó, ya que Bell Media paga cifras muy elevadas por los derechos exclusivos de HBO y Warner Bros. Si Netflix se queda con WBD, podría cortar ese suministro a Crave, el streamer de Bell Media, un golpe que algunos analistas consideran potencialmente letal para la plataforma canadiense.

¿Aumenta el riesgo de una huelga en 2026?

Después del colapso de hace tres años, una nueva huelga es lo último que Hollywood necesita en 2026. Sin embargo, apenas se anunció el acuerdo entre Netflix y Warner Bros., tanto el sindicato de guionistas Writers Guild of America (WGA) como el gremio de actores SAG-AFTRA reaccionaron con dureza.

La creciente consolidación del sector, sumada al reciente acuerdo de Disney con OpenAI, volvió a encender el malestar sindical. Ya circulan versiones de que las próximas negociaciones contractuales podrían ser tan tensas como las de 2023, o incluso más complejas, por el rápido avance del debate en torno a la inteligencia artificial.

En el caso de los guionistas, se estima que hoy hay un 40% menos de empleos que antes de la huelga, lo que podría llevar a muchos miembros del WGA a sentir que tienen poco que perder con un nuevo conflicto. Tanto SAG-AFTRA como el WGA comenzarán sus negociaciones con los estudios en los próximos meses.

¿Impulsará más acuerdos y subirá las valuaciones?

Hace apenas seis meses parecía impensable que alguien pagara US$ 27 por acción de WBD. Es que un año y medio antes, la compañía cotizaba cerca de US$ 7, en medio de rumores sobre la continuidad de su CEO y presidente, David Zaslav.

El interés de Paramount primero, y el de Netflix después, revirtió ese escenario: desde septiembre de 2025 la acción se recuperó con fuerza y alcanzó los US$ 28 a comienzos de enero.

Mientras tanto, con los grandes cada vez más grandes, las compañías medianas saben que también necesitan escalar. Lionsgate, Starz, Legendary, A+E Global Media y AMC Networks figuran entre los posibles objetivos. Al mismo tiempo, el spin-off de Comcast, Versant Media, y el futuro spin-off de WBD, Discovery Global, ya dejaron claro que saldrán a comprar.

Que WBD esté alcanzando una valuación tan elevada es una buena noticia para los titulares de IP y está empujando los precios en toda la industria. En diciembre, WildBrain vendió su 41% de la franquicia ‘Peanuts’ a Sony por alrededor de US$ 450 millones, en una operación que valoró la propiedad por encima de US$ 1.000 millones.

“En un mundo donde habrá mucho contenido suficientemente bueno generado por IA, el valor del IP reconocible, probado y exitoso va a crecer de forma sustancial”, explica un veterano ejecutivo y experto en IP. “Esa es una de las razones por las que Netflix está tan interesado en Warner Bros. Ya ganó la guerra del streaming, y ahora se está preparando para la siguiente, cuando diferenciarse será el verdadero desafío”.

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