Cinco predicciones para una industria que ya cambió

Pina Mezzera 29-01-2026 ©cveintiuno

En el primer mes del año, a todo el mundo le gusta lanzar sus predicciones. Estas son las nuestras.

Sora permitirá crear videos e imágenes con personajes de Disney

Aún queda gente ahí fuera que sigue defendiendo que esto es cíclico, que ya vieron esta película muchas veces, que todo vuelve. Pero cerrar el 2025 con la caótica puja de Netflix y Paramount por Warner Bros. Discovery (WBD) terminó de confirmar dos cosas: lo obsoleto del sistema tal como lo conocíamos y que estamos entrando en un terreno nuevo.

¿Qué esperar en 2026? Aunque nos encantan los puntos de quiebre, los cambios se empeñan en ser graduales. Así que lo lógico será ver acentuarse muchas tendencias ya en marcha: más players tradicionales entrando a YouTube, más contenidos verticales, más alianzas de negocio, menos series buenas y una inteligencia artificial (IA) que nos permitirá ganarle más tiempo a lo bueno de la vida.

¿Intentamos mirar un poco más allá?

El tamaño importará aún más

Desde que estas líneas se escriben hasta que lleguen a tus ojos, probablemente la saga WBD haya tenido nuevos sobresaltos que harían sonreír a los guionistas de ‘Succession’. También habremos confirmado cuántos analistas expertos en fusiones y adquisiciones (M&A) se escondían en nuestra industria. Algunos sostienen que Netflix no está comprando activos sino tiempo, al congelar toda decisión relevante de WBD y Paramount mientras el proceso siga abierto. Otros, que Paramount seguirá subiendo su oferta hasta conseguir el acuerdo, porque lo necesita más que Netflix (y que el oxígeno) para escalar y sobrevivir.

Con Donald Trump de regreso a la presidencia estadounidense, se esperaba que 2025 fuera un año de intensa actividad de M&A. Pero los aranceles y la volatilidad generalizada enfriaron el ánimo en Wall Street y la gran ola como tal no llegó.

Lo que sí parece claro es que la consolidación en esta industria está lejos de terminar. Para expertos en M&A como Jeff Zucker, es inevitable e incluso necesaria, a medida que los grandes jugadores persiguen tamaño y eficiencia para ser rentables y no caer en la irrelevancia. En ese contexto, no sería extraño que en 2026 se empiece a cocinar otro megadeal, con tintes ofensivos y también políticos. NBCUniversal, calienta que sales.

‘Succession’ es una de las IPs recientes más exitosas de WBD

En paralelo, veremos a plataformas, estudios y fondos redoblar su apuesta por áreas de crecimiento futuro, es decir: la creator economy y la IA. “Hoy tienes que incorporar un componente digital en tu estrategia. Abordar a la próxima generación de consumidores de contenido es algo en lo que todos deberíamos estar pensando”, resumió en Content London Tabby Elwes, socia de la consultora CIL. Las compañías lideradas por creadores exitosos, las IPs nativas digitales y las firmas sólidas de IA cuelgan el cartel de ‘en venta’, aunque todavía no lo sepan.

Y ojo con el deporte. Su capacidad para generar derechos en vivo, IPs potentes y engagement directo apenas marca el comienzo de su romance con la industria del entretenimiento.

La deriva tradicional

Podría decirse que 2025 fue el año en que la industria tradicional de la TV entendió que su modelo de producción, distribución, tecnología y monetización ya no representa una ventaja competitiva. Y que su futuro pasa por cambiar o morir. Pero ¿cambiar hacia exactamente qué?

Subir contenidos a YouTube. Colaborar con creadores. Lanzar un puñado de microdramas. Probar con algún evento en vivo. Cerrar alianzas con players con problemas iguales a los míos. ¿Responden estas iniciativas a estrategias integrales y de largo plazo? Después de este Content Americas, afortunadamente podemos decir que en muchos casos sí. Sin embargo, tal vez la predicción más triste sea que el rumbo de muchos otros es incierto y que probablemente seguirá siéndolo en los próximos 12 meses.

John Landgraf

Quizás un camino para el sector pase por no dejarse distraer. Como dijo recientemente John Landgraf, chairman de FX: “No puedo imaginar que quienes hacemos storytelling de formato largo tengamos éxito si competimos con YouTube en sus propios términos. Lo que intento es crear algo lo suficientemente valioso como para que la gente deje el teléfono a un lado y preste atención a una sola pantalla, y mejor aún si lo hace acompañado de alguien cercano”.

El problema es que el espacio para eso será mucho más pequeño. Y el resultado, bastante menos previsible.

Muerto el medio, ¿se acabó la cautela?

Si hace año y medio se hablaba del squeezed middle, hoy ya se escucha sin pudor the death of the middle. En sus decisiones de commissioning, plataformas y canales han profundizado la lógica de los extremos: contenidos muy ambiciosos o muy cost-effective. Como lo resume Jon Farrar de BritBox, las series de presupuesto medio que alguna vez impulsaron el boom “hoy quedan atrapadas en un terreno incómodo”: demasiado caras para producirlas a escala y demasiado normales para destacar en catálogos cada vez más saturados.

En Iberoamérica, donde esta tendencia no es tan evidente y varía mucho según el territorio, 2026 podría marcar un punto de inflexión.

Venimos de cerrar un año en el que los anuncios de nuevas superproducciones han sido casi nulos. Más allá de contadas excepciones (¿‘El futuro es nuestro’ de Netflix y qué más?), los streamers globales parecen haber apretado el botón de standby-hasta-nuevo-aviso, concentrándose en renovar títulos ya conocidos o dar luz verde al enésimo true crime. Y casos como el de ‘El refugio atómico’, la serie más ambiciosa jamás producida en España y ya cancelada por Netflix, lejos de despejar el camino, cuestionan aún más la estrategia.

‘El futuro es nuestro’ es una de las pocas superproducciones anunciadas en Iberoamérica en 2025

Por eso, paradójicamente, 2026 podría traer de vuelta cierta frescura. Tanto en ficción como en entretenimiento, muchos productores iberoamericanos ya detectan señales de optimismo y una incipiente voluntad de los commissioners de arriesgar con ideas nuevas. La diferencia es que hoy esas ideas pueden venir de cualquier lado. Así que tal vez este año la mayor oportunidad esté en manos de los más indies y su capacidad de ser ágiles, genuinos e imperfectos para crear comunidades leales y retenerlas.

Habrá un microdrama que te encantará

Decir que la producción y el consumo de series verticales crecerán en 2026 no es una predicción, es una obviedad. El verdadero cambio que debería llegar en los próximos meses es otro: que una de esas microseries te guste sin culpa e incluso sea destacada por la crítica.

El salto de calidad que inevitablemente traerá al formato la entrada al sector de compañías como Fox, TelevisaUnivision, Globo o Atresmedia hace pensar en una rápida expansión hacia otros géneros y públicos. Tal vez hasta en el día en que tu padre te hable de una. Es decir, que los contenidos verticales ganen respeto y empiecen a romper sus actuales fronteras de audiencia.

Fox invirtió en Holywater, compañía que opera apps verticales como My Drama

La clave para que eso ocurra estará en la monetización. “Creo que en 2026 algún streamer o estudio valiente se arriesgará a poner microdramas en su plataforma, verá lo lucrativos que son, y se convertirán en la nueva norma”, pronosticó en Content London la ejecutiva de la app vertical Candy Jar, Lily Darragh Harty. Si eso se cumple, también podríamos ver este año un cambio en el modelo de los microdramas, ampliando las dinámicas de micropagos que hasta ahora hicieron rentable al formato.

Con la venIA de Disney

“Todavía no tenemos el vocabulario para entender el impacto que la IA tendrá en nuestra industria”, decía recientemente a Cveintiuno el productor estadounidense Erik Barmack. No se trata solo de que la IA mejore procesos. Hará series y películas que pronto serán incluso buenas.

Pero hay un antes y un después desde el acuerdo de US$ 1.000 millones entre Disney y OpenAI anunciado en diciembre. Durante tres años, 200 personajes de Disney estarán disponibles para los usuarios de Sora, la herramienta de texto a video de OpenAI. Nuestros hijos se promptearán con Luke Skywalker y Elsa bailando reguetón y lo verán en Disney+, con todos los derechos cubiertos.

Era cuestión de tiempo para que uno de estos acuerdos si-no-puedes-contra-él-únete se hiciera público, y sus ramificaciones son incontables. Pero el efecto inmediato será otro: en los próximos meses, el resto de plataformas y estudios, hasta ahora amordazados por temor a la reacción de la comunidad creativa, empezarán a compartir abiertamente lo que están haciendo puertas adentro en el terreno de la IA. Y entonces la cosa se pondrá interesante.

¿O de verdad creemos que la estrategia de futuro de Netflix pasa solo por WBD?

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