A punto de estrenar ‘Bodas S.A.’ en ViX, el productor Erik Zuckermann y el director José A. Terán sostienen que el contexto actual es favorable para la comedia, pero advierten: ya no basta con fórmulas probadas.

La comedia original latinoamericana está encontrando su lugar en el streaming, pero el contexto actual obliga a los creadores y productores a “elevar la vara” dentro del género.
Así coincidieron el escritor y productor Erik Zuckermann y el director José A. Terán, que estrenarán el próximo 13 de febrero la comedia original de ViX ‘Bodas S.A.’.

Protagonizada por Consuelo Duval y Giselle Kuri, escrita por Zuckermann y dirigida por Terán, ‘Bodas S.A.’ se adentra en el “glamuroso y caóticamente absurdo mundo” de las bodas de lujo en México.
La historia sigue a Estefanía “Fannie” Curiel (Giselle Kuri), una joven caótica y escéptica del amor que se ve obligada a trabajar en la prestigiosa empresa familiar de organización de bodas, dirigida por su madre Silvia (Consuelo Duval).
La serie es una producción de Alazraki Entertainment para ViX y cuenta con la producción ejecutiva de Gaz Alazraki y Moisés Chiver, junto a los propios Zuckermann y Terán, que destacan que la comedia es hoy un vehículo ideal para conectar con las audiencias locales.
“Siempre va a existir un espacio para todos los géneros, pero la comedia en particular tiene un vínculo muy especial con nuestra audiencia. Es donde puedes irte más local y conectar de otra manera”, opina Zuckermann en diálogo con Cveintiuno.
Según el productor, ese es justamente uno de los grandes atributos del género: la posibilidad de abrazar referencias culturales específicas sin perder alcance, algo clave en un ecosistema marcado por múltiples identidades y culturas, tanto en América Latina como en el mercado hispano de Estados Unidos.
Ese equilibrio entre lo local y lo universal, agrega, es precisamente lo que vuelve relevante seguir apostando por la comedia para Alazraki Entertainment, que también prepara la esperada versión mexicana de ‘The Office’ para Prime Video.
“Lo más interesante que he visto en comedia en los últimos seis o siete años ha sido en series. En México el género nunca desapareció del todo, pero el contexto actual obliga a elevar la vara: ya no basta con fórmulas probadas, ahora se buscan personajes con más capas y conflictos con mayor profundidad emocional”, agrega Terán.

Esa evolución, añade, también responde a un entorno social particular, con plataformas como ViX buscando contenidos que puedan verse en familia, que aborden temas reales sin perder ligereza y que permitan al espectador desconectarse.
“El mundo está como para ver comedias”, resume Terán.
Desde la óptica de la producción, Zuckermann subraya que el interés de una plataforma nunca depende de un solo factor, sino de una suma de elementos: la historia, la originalidad, el elenco, el equipo creativo y el concepto.
En el caso de ‘Bodas S.A.’, pesaron el protagonismo femenino y la presencia de Consuelo Duval, así como el backdrop de las bodas, un punto particularmente relevante para la productora, que anteriormente exploró el fútbol como institución cultural con ‘Club de Cuervos’, la primera serie original de Netflix en América Latina.
“Es un tema con arquetipos muy claros, pero también una de las pocas instituciones de las que todavía no nos habíamos burlado lo suficiente”, explica Zuckermann.
Aquí, el matrimonio y sus rituales funcionan como punto de partida y espejo social. A través de la historia de una hija escéptica del amor y una madre que ha construido un imperio alrededor de la institución sin creer del todo en ella, la serie se adentra en un conflicto profundamente humano.
Para los productores, ahí se encuentra la verdadera universalidad del proyecto. Más allá de los detalles específicos de cada boda, lo que conecta con cualquier audiencia es la dinámica madre-hija.

“Todos podemos identificarnos con los conflictos que viven los personajes alrededor de esas bodas. Lo local aparece en el tono y ciertas referencias culturales; lo global, en las emociones que atraviesan la historia. Hay capítulos donde nunca ves la fiesta, porque nuestra historia está pasando atrás”, agrega Terán.
Ambos coinciden en que es imposible predecir con exactitud hacia dónde se moverá la demanda del mercado. Sin embargo, anticipan una mayor apuesta por comedias más cercanas al dramedy que al sitcom tradicional.
“Ojalá se sigan haciendo buenas comedias. Da igual si son de pareja, dramedy o híbridos. Lo importante es que sean historias con personajes sólidos y conflictos reconocibles”, concluye Terán.




















