El crecimiento del microdrama sigue el mismo patrón que ya se vio en China, dicen desde GoodShort

“Todo lo que está pasando ahora mismo en Estados Unidos es el mismo patrón que yo vi en China”, dice la productora ejecutiva de GoodShort Ivy Yu, que asegura que el formato ya es “respetable” e “inevitable”.

‘One Last Temptation Before I Say I Do’

El sector de los microdramas verticales dejó de ser una curiosidad experimental para convertirse en un área “inevitable” y plenamente legítima dentro del negocio audiovisual.

Así lo afirmó a C21 Ivy Yu, productora ejecutiva y directora de la plataforma de drama vertical GoodShort.

Propiedad de Singapore New Reading Technology (SNRT) y operada desde Beijing, GoodShort es, junto a ReelShort y DramaBox, una de las tres principales plataformas de microdramas verticales en Estados Unidos.

Ivy Yu

Yu se incorporó a GoodShort en febrero de 2025 y desde Los Ángeles supervisa un equipo de cuatro productores encargados de las series originales de la plataforma.

Y tras haber iniciado su carrera en el sector de contenido vertical en China durante el Covid, la ejecutiva se ha convertido en una de las especialistas del género. En su opinión, Estados Unidos está recorriendo hoy un camino muy similar al que ya se vio en el mercado chino.

“Todo lo que está pasando ahora mismo en Estados Unidos es el mismo patrón que yo vi en China. Empezó con contenidos de menor calidad y muy generalistas, tipo melodramas, pero la industria empezó a atraer a cineastas, inversores y creadores más profesionales, lo que elevó el estándar del contenido”, explica Yu, que también lidera la búsqueda de nuevos territorios internacionales para producir localmente.

“La calidad ha mejorado y se han empezado a explorar más géneros, lo que está ayudando a que la industria vertical se convierta en un formato respetable para contar historias”, añade.

El auge del storytelling vertical comenzó, de acuerdo con la ejecutiva, durante el Covid y coincidió con el crecimiento de TikTok, que convirtió al teléfono móvil en el “dispositivo principal de entretenimiento”.

Yu, de hecho, comenzó su carrera explorando formatos más tradicionales de microdrama horizontal, con episodios de dos o tres minutos a lo largo de series de unos 20 episodios.

“También lo llamábamos microdrama, pero poco a poco murió”, recuerda.

El storytelling vertical, en cambio, sí logró afianzarse, al punto que hoy, según la ejecutiva, “se percibe como una industria legítima” y “un formato inevitable”.

“Son historias que se ven mientras nos trasladamos. Tenemos vidas diarias tan aceleradas que quieres algo que puedas ver en el teléfono mientras, por ejemplo, caminas hacia el metro o esperas el ascensor. Y en comparación con ver una serie horizontal, donde necesitas las dos manos para sostener el teléfono y requiere un esfuerzo real ver el contenido, en vertical es muy fácil hacer scroll y pasar al siguiente episodio”, explica.

Al igual que otras plataformas líderes del sector, GoodShort utiliza un modelo de monetización con tokens y pagos por episodio, además de suscripciones semanales y mensuales para acceder a todo el servicio.

“Me gusta llamarlo un ‘Netflix en tu bolsillo’, porque sigue una narrativa lineal muy clara”, dice Yu, que destaca no obstante que en vertical las series tienen un ritmo mucho más rápido que el de los formatos tradicionales.

“Todo pasa muy rápido. Planteas y resuelves constantemente. Todo el tiempo ocurren pequeños eventos para enganchar a la audiencia y que vea el siguiente episodio y los que vienen después”.

Según Yu, la mayoría de la audiencia de GoodShort es femenina y tiene entre 25 y 40 años.

‘Baby Daddy That’s Not Your Kid!’

“Tenemos muchos usuarios jóvenes y una base de audiencia femenina porque producimos muchas historias ambientadas en institutos o universidades. Ese rango de historias se está ampliando, pero en esencia tenemos que entender que la razón por la que la gente ve microdramas verticales es para escapar de su vida cotidiana, y el vertical les da esa ventana para cumplir una fantasía”.

“Tenemos muchas historias románticas, pero ahora también estamos explorando otras líneas narrativas, como la venganza por malos tratos o acusaciones falsas. Además, estamos desarrollando historias orientadas a audiencias masculinas”, agrega.

Sin embargo, Yu observa que monetizar el formato vertical a partir de historias escapistas y de ritmo rápido lo hace menos adecuado para relatos y temáticas que analizan la vida real.

Entre los títulos más destacados actualmente en la app de GoodShort figura el drama romántico ‘Blood and Bones of the Disowned Daughter’, que acumula 23,7 millones de visualizaciones y 3,5 millones de seguidores, y ‘Baby Daddy That’s Not Your Kid!’, producido por GoodShort, con 7,2 millones de vistas.

A nivel internacional, ‘One Last Temptation Before I Say I Do’ es el primer drama vertical producido en Canadá por GoodShort, con Yu como productora ejecutiva.

Según explica la ejecutiva, el equipo interno de producción de GoodShort realiza alrededor del 20% de sus títulos. El resto se encarga a productoras externas, aunque bajo una supervisión muy estricta.

“Para la mayoría de nuestras producciones seguimos trabajando con terceros, a quienes les proporcionamos el guion”, explica Yu.

“El control creativo se gestiona internamente, porque contamos con un equipo completo de creadores y guionistas. Una vez que pulimos el guion hasta cierto nivel y supera nuestro umbral de calidad, empezamos a buscar equipos de producción externos para trabajar con nosotros en la realización de la historia y la producción física, con un productor de GoodShort supervisando todo el proceso creativo”, detalla.

Tras el rodaje, todo pasa al equipo interno de postproducción.

‘Blood and Bones of the Disowned Daughter’

Este modelo, asegura Yu, funciona bien para la compañía. “GoodShort es una de las tres principales plataformas de drama vertical en este momento y estamos muy desarrollados como estudio. Preferimos mantener todo el control creativo porque sabemos lo que queremos, cuáles son nuestros estándares y el nivel de calidad que buscamos alcanzar”.

Al abordar los desafíos que enfrenta el contenido vertical, Yu señala que en Estados Unidos se está convirtiendo en una industria “muy desarrollada” y “optimizada”. También destaca que existen menos obstáculos para el talento en pantalla desde que el sindicato de actores SAG-AFTRA abrió la puerta al vertical en octubre del año pasado.

“Mi mayor desafío tiene más que ver con trabajar con equipos y territorios internacionales, donde hay menos conocimiento sobre el vertical. Tenemos que explicarles a los equipos técnicos y al elenco local qué es el vertical, por qué es lo que se viene y cómo cambiar su mentalidad respecto a este formato. Pero en Los Ángeles siento que todo se ha vuelto mucho más legítimo. La operación es muy profesional y SAG-AFTRA ya abrió la puerta, así que estamos muy entusiasmados por explorar más talento y pools de casting volcados al vertical”, señala.

Yu también se refiere a la percepción extendida de que el vertical implica presupuestos y honorarios más bajos para los actores.

“Te sorprenderías. En realidad, las estrellas del vertical están cobrando muy bien ahora mismo”, afirma.

De hecho, Yu considera que los niveles de pago recomendados por SAG para actores sindicalizados son “sorprendentemente bajos” (US$ 500 por día para rodajes con presupuestos inferiores a US$ 300.000).

“No es una tarifa razonable para nosotros, porque queremos asegurarnos de que los actores sean tratados adecuadamente. Es un trabajo muy exigente, tienen que rodar muchas páginas en un solo día y merecen un mejor trato, no solo en términos de pago, sino también a nivel profesional y en un entorno de rodaje saludable, al menos desde el lado de GoodShort. Eso es algo que siempre hemos tenido en cuenta y por eso siento que tenemos una relación muy sana con la mayoría de los actores con los que trabajamos”.

En tanto, Yu celebra la llegada de grandes jugadores como Fox Entertainment, Disney, Netflix y otros al espacio del contenido vertical, pero advierte que, a juzgar por su experiencia, no será fácil para ellos dominar este sector.

“Mi experiencia personal con los grandes players en China es que dedicaron tiempo, energía y dinero a intentar entender cómo operar de una forma muy macro, pero en un entorno de ritmo mucho más rápido”.

“Las empresas más pequeñas tienen una ventaja en el vertical porque pueden operar muy rápido y tomar decisiones con agilidad. Cuando cometen errores, se recuperan rápido y siguen adelante. Con la llegada de los grandes jugadores, el proceso de toma de decisiones y de luz verde a los proyectos es más lento. Además, tienen que cuidar su reputación si no hacen las cosas bien. Hay muchos obstáculos que van a tener que resolver”, observa.

“Pero todo el mundo está muy entusiasmado de ver que el contenido vertical se ha convertido en una industria tan legítima, y es solo cuestión de tiempo antes de que todos intenten subirse a esta ola”.

Gün Akyuz 12-02-2026 ©cveintiuno

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