Menos será más para el nuevo espectador

El volumen de estrenos de contenidos de ficción y no ficción a nivel global en los últimos 10 años ha sido abrumador. Plataformas, canales y operadores se han lanzado a un frenesí de producción y lanzamientos nunca antes visto. Esta carrera se ha visto acompañada además por el acceso a golpe de clic a grandes catálogos de productoras, estudios y distribuidoras, generando una “paradoja de la elección” para las audiencias. Más es menos.

Y ante esta situación, los productores, canales, plataformas y audiencias se encuentran frente a diferentes desafíos que van a dibujar el sector en los próximos años.

Por un lado, los productores se enfrentarán a una inevitable reducción del volumen de producción, que irá de la mano de una búsqueda de formatos, historias o contenidos con una mayor capacidad de éxito. Pero ese éxito ya no se definirá por el concepto de calidad, sino de retorno, capacidad de atención y fidelización de las audiencias. El trabajo del productor estará cada vez más integrado con el análisis cuantitativo y cualitativo y contará con el programador y el experto de marketing incidiendo, desde el inicio del proceso creativo, en la configuración y desarrollo del producto.

Los canales de televisión lineal, por su parte, deberán apostar por la selección de contenidos, reduciendo el volumen de apuestas, pero realizándolas en nuevos formatos. El ingreso de las plataformas en el desarrollo de emisiones en vivo, contenido deportivo o productos históricamente producidos por las cadenas forzará a una reinvención de la estrategia, que tendrá además un mayor grado de análisis de datos y de contraprogramación, ampliada no solo a los competidores directos sino también a las plataformas sociales o de streaming.

Y las plataformas se volverán más selectivas, pero además bucearán en dos campos: la resurrección de contenidos que pasaron sin pena ni gloria por sus plataformas, y en paralelo un análisis del factor tiempo/espacio a la hora de estrenar, programar y exponer en sus carriles y lineales una oferta con mayor rotación, pero menor profundidad.

¿Y qué pasa con las audiencias? Principalmente, que dejarán de valorar la densidad que ofrecen las cadenas y plataformas para valorar la comodidad real que les brinden para consumir los contenidos de una manera más higiénica y personalizada.

Ante estos escenarios, la adecuación de las actuales estructuras del sector audiovisual será clave.

En un escenario donde los compradores demandarán más datos para adquirir o involucrarse en el desarrollo, los productores tendrán que evolucionar desde los principios creativos y financieros que fundamentaban su actividad hacia un mayor involucramiento en la analítica, la investigación y la tecnología, elementos que se antojarán tan imprescindibles como la creatividad y la economía. Las posibilidades de éxito de un proyecto serán proporcionales a la simbiosis que exista entre productor, cadena, plataforma y audiencia.

Las cadenas y plataformas, que ya poseen miles de horas de contenido, deberán por su parte eficientar sus inventarios y buscar nuevas fórmulas de hacer relevantes sus profundos catálogos frente a las audiencias y los anunciantes. Los gestores actuales administrarán el pasado con el mismo nivel de atención que los proyectos futuros, como auténticos buscadores de oro. Las operaciones corporativas redundarán en catálogos e inventarios cada vez mayores y la curaduría del contenido se complicará aún más.

Las audiencias reducirán su esfuerzo a mínimos por localizar contenidos. La comodidad, facilidad, exposición y temporalidad serán tan importantes como la relevancia del contenido. El consumidor audiovisual evitará complicarse la vida y su labor de descubrimiento tenderá a cero.

Los nuevos contenidos se conjugarán con los tesoros del pasado escondidos y la amortización de las apuestas se verá, más que como una manera de recuperar inversiones, como una parte fundamental de la estrategia de las compañías.

Los nuevos gestores de éxito serán una combinación de arqueólogo y descubridor fusionado con investigador y tecnólogo. Una gestión que, utilizando un símil del mundo de la moda, se convertirá en combinar el fondo de armario con las nuevas tendencias. Un revisado y nuevo modelo de gestión del contenido ante un nuevo ecosistema audiovisual donde menos será más.

Redacción Cveintiuno 27-05-2024 ©cveintiuno

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