Las pantallas reaccionan al renacer de la telenovela

El renacer del melodrama es una de las tendencias que está marcando el 2022. Y las OTT  toman nota. Los 100 de Cveintiuno analiza el fenómeno de la mano de creadores y commissioners de América Latina.

‘La mujer del diablo’ de ViX+

El arribo de Netflix en 2011 y la “invasión” de los dramas turcos a partir de 2014 provocó una ola de vaticinios sobre la muerte de la telenovela latinoamericana.

Y aunque es verdad que el melodrama nunca desapareció de las parrillas de las principales pantallas de la región, algo de razón llevaban los agoreros: el género no ha vivido sus mejores horas en estos últimos años, su capacidad de viajar internacionalmente se redujo notablemente y su fórmula parecía estar ya desgastada. Hasta ahora, claro.

Es que en este último año y medio la telenovela latinoamericana ha protagonizado un resurgir tan inesperado como espectacular, con contenidos que, gracias a las mismas plataformas que iban a matar al género, han logrado darle la vuelta al mundo.

Títulos como ‘Café con aroma de mujer’, ‘La reina del flow’, ‘Vicente Fernández, el último rey’ o ‘Pasión de Gavilanes 2’ se han convertido en algunos de los contenidos más vistos tanto en TV abierta como en OTT en los últimos tiempos.

Y clásicos como ‘Betty, la fea’, ‘Pedro, el escamoso’ o ‘Pasión de gavilanes’ son una presencia permanente en los rankings de Netflix.

‘Café con aroma de mujer’, por ejemplo, ya es el sexto título Non-English más visto en la historia de Netflix en sus primeros 28 días, superando a la francesa ‘Lupin’ o a dos temporadas de ‘Élite’. La serie estuvo además 21 semanas en el Top 10 de Netflix y, en su mejor momento, se coló en los rankings de 19 países, incluyendo casi toda América Latina, Brasil y España.

‘La reina del flow 2’, por su parte, llegó a estar 16 semanas en el Top 10, apareciendo en países como España, Francia, Portugal o Malta. A modo de referencia, ‘El juego del calamar’ estuvo 19 semanas en el Top 10 de la OTT.

JC Acosta

En Paramount+, en tanto, la telenovela argentina ‘El primero de nosotros’ ha sido uno de los contenidos más vistos en la plataforma.

“Tiene números en Paramount+ en Argentina tan importantes como los que está generando una producción internacional como ‘Halo’”, reveló JC Acosta, presidente de ViacomCBS International Studios.

La consultora Parrot Analytics confirma el fenómeno. Según sus mediciones, entre el primer trimestre del 2020 y el primer trimestre del 2022 la demanda por las telenovelas aumentó un 32,4% en América Latina. En el mismo período, la demanda por el drama se redujo un 7,1% en la región.

En otros territorios sucedió algo similar: en Estados Unidos la demanda creció en dicho período un 28,1% y en España un 52,6%. En Colombia el crecimiento fue aún más espectacular: 58,3%.

Carolina Acosta-Alzuru

“Hace dos o tres años había artículos hasta en el Wall Street Journal sobre cómo las plataformas iban a matar a las telenovelas y que ya era un género agonizante. A mí, honestamente, siempre me pareció, como diría Mark Twain, que la muerte de la telenovela estaba inmensamente exagerada”, expresó al respecto Carolina Acosta-Alzuru, profesora de Comunicación Mediática en la Universidad de Georgia, Estados Unidos y académica especializada en el estudio de las telenovelas.

En la misma línea se posiciona Leonardo Padrón, guionista venezolano con una dilata trayectoria en telenovelas y creador del reciente éxito de Netflix, ‘Pálpito’. “Recuerdo cuando los profetas del desastre anunciaban con trompetas de entusiasmo la muerte de la telenovela. Te confieso que yo siempre pensé que eso no iba a ser así del todo”, opinó.

¿Y cómo se explica este renacer? Según Carolina Acosta-Alzuru hay varios factores, pero uno puede ser, paradójicamente, el Covid.

Leonardo Padrón

“La pandemia es un elemento importante, porque hizo que la gente estuviera encerrada y viera más contenidos. Y en los canales de TV abierta los slots son limitados. Esto hace que se acelere la migración del espectador hacia las plataformas y empiece a verse todo esto que observamos ahora, que una telenovela como ‘Café con aroma de mujer’, que en TV abierta le fue más o menos, en Netflix le va espectacular”, opinó.

Sydney Borjas, CEO de Scenic Rights, coincide: “La telenovela sienta a una familia en un salón. Otro tipo de formatos no lo logran. Y el Covid volvió a sentar a las familias en los salones y al final la telenovela es como una lengua franca, en el que las audiencias se entienden a pesar de las diferencias de edades”.

Leonardo Padrón agrega el aumento de los valores de producción y el uso de narrativas propias del cine como otro de los factores.

Sydney Borjas

“Ahora tenemos más valores de producción, hemos incorporado el lenguaje del cine y la literatura a los códigos narrativos de la televisión. Todo eso está generando una narrativa más rica, más compleja, más sutil, más elaborada y por lo tanto son productos que están redimensionando el melodrama. Y creo que eso hay que aplaudirlo”, señaló.

“Las telenovelas comenzaron a perder mercados internacionalmente, especialmente por los turcos. Esa pérdida de mercados generó una reacción en los productores de telenovelas, que han ido subiendo sus niveles de calidad”, agregó al respecto Carolina Acosta-Alzuru.

Paralelamente, las plataformas repararon en una ventaja no menor de los melodramas: al tener muchos episodios, fidelizan más a los espectadores. “Ya se están empezando a hacer encargos de telenovelas de 40 episodios, que es largo aliento, pero no largo, largo aliento”, comentó Borjas.

Las pantallas toman nota

Efectivamente, las OTT están impulsando y alimentando este fenómeno, con encargos de contenidos inspirados en el melodrama y, otros, directamente posicionados en el género.

En la primera categoría se podrían colocar apuestas como ‘¿Quién mató a Sara?’, ‘Rebelde’, ‘Oscuro deseo’ y la propia ‘Pálpito’. Son series de thriller o juveniles, pero con muchos elementos del melodrama.

Ana Piñeres

“Una serie como ‘¿Quién mató a Sara?’ está montada en una estructura melodramática. ‘Pálpito’ también. Todo esto nos lleva a que la definición de qué es una telenovela, algo que antes se definía en un minuto, ahora es más complicado porque todos los géneros se están aproximando”, señala Carolina Acosta-Alzuru.

“Lo que hoy Netflix llama Novelas con N de Netflix, que nos enseñó Roberto Stopello, no es otra cosa que historias con mucho melodrama, en formato corto, que tienen lo mejor de los dos escenarios: lo mejor de esas series trascendentales, thrillers, de suspenso, complejas y cortas; con lo mejor de la herencia de la telenovela que tienen Colombia y México”, agrega Ana Piñeres, VP y productora ejecutiva de CMO Producciones.

En la segunda categoría aparecen en tanto títulos como ‘Donde hubo fuego’, ‘Triada’ o ‘Madre de alquiler’, contenidos ya más cercanos a la telenovela tradicional.

“Novelas con N de Netflix junta lo mejor de las series con lo mejor de las novelas. Toma todo lo que amamos de las novelas con las que crecimos, y las fusiona con el ritmo y la libertad del mundo del streaming. Justo como las novelas clásicas anteriores, las novelas de Netflix están construidas con elementos dramáticos desde su núcleo, pero también abordan temas y problemas contemporáneos y modernos. El resultado es algo que se siente nuevo, pero familiar”, explica al respecto Roberto Stopello, VP de Contenidos de Netflix en Latinoamérica.

Roberto Stopello

Algo similar está haciendo Univision, con la creación de las Serielas, un nuevo concepto que busca fusionar series y telenovelas. ‘La madrastra’ y ‘Primero tú’ son los primeros dos títulos anunciados en este formato, que se verá de manera diaria en el slot de las 22:00 horas en Univision.

Y ni hablar de ViX+, que tiene entre sus originales bastantes apuestas cargadas de melodrama, como ‘La mujer del diablo’ o ‘Mujeres asesinas’.

HBO Max América Latina, en tanto, parece estar llevando la apuesta un paso más allá con la creación de una unidad especializada en la creación de telenovelas, para la cual está formando un dream team desde Brasil.

“Es un formato que representa mucho la creación artística en América Latina. Tenemos en todos los países una tradición consolidada de expresarnos a través de este tipo de narrativas, a la vez tan populares y tan sofisticadas. Nuestra ficción tiene mucho para compartir con el mundo. En los últimos años, con el desarrollo de las series americanas, fuimos claros testigos de una búsqueda del arco largo, tan característico de las telenovelas que han habitado las pantallas de Latinoamérica desde hace mucho tiempo”, comentó Tomás Yankelevich, director de Contenido de Warner Bros. Discovery Latin America, al anunciar los fichajes de Mônica Albuquerque y Silvio de Abreu para esta nueva unidad.

Tomás Yankelevich

“Tenemos mucha confianza en el desarrollo de esta nueva área. Creemos en el poder del melodrama para atraer audiencias globales. Nuestro objetivo es contar estas historias con el ritmo de una serie, con una sólida estructura narrativa y trayendo temas relevantes e importantes. Con este nuevo centro podremos expandir nuestro enfoque a toda América Latina y crear importantes alianzas no solo en Brasil sino también en otros países como México, Colombia y Argentina”, detalló en tanto la propia Mônica Albuquerque.

Otra pantalla que, sorprendentemente, tomó nota del fenómeno fue la señal de TV paga Lifetime, que estrenó su producción original ‘Historias que engañan’, una coproducción entre VIP 2000 TV, Casablanca y Yahayra Films de diez episodios unitarios que narran diez historias independientes notoriamente inspirados en la telenovela.

“La telenovela es un contenido que ayuda a la integración familiar y también es aspiracional. ¿A quién no le gusta soñar? Aunque digan que estamos en otro tiempo, yo te digo que los sueños nunca terminan y siempre vale soñar. La telenovela nunca va a morir. Se le pueden sumar ingredientes como drama, comedia, pero nunca va a morir”, opina finalmente el mexicano Juan Osorio, productor de ‘Mi marido tiene familia’, ‘Juntos el corazón nunca se equivoca’ y ‘Vicente Fernández, el último rey’, entre tantas otras.

Gonzalo Larrea 19-07-2022 ©cveintiuno

EN CONTEXTO