La nueva invasión francesa: España se lleva la gloria, Francia los dividendos

Mediante adquisiciones o participaciones significativas, en los últimos años una buena parte de las productoras audiovisuales españolas pasaron a ser parte de grandes grupos franceses. Los 100 de Cveintiuno analiza el fenómeno.

Jean Reno en ‘Un asunto privado’, serie producida por Bambú Producciones (StudioCanal)

Aunque sin Napoleones ni abdicaciones de reyes (o alguna sí), en los años recientes hemos sido testigos de una invasión francesa en España. Mediante adquisiciones completas o participaciones significativas, grandes grupos galos se han hecho con una buena parte de las productoras audiovisuales independientes del país.  

La guerra no es la de independencia (dejamos ese debate para otro artículo) sino la del streaming: ante la escalada de cantidad, calidad y presupuestos, la única manera de sobrevivir sin hundirse en una rueda de créditos inasumibles pasa por tener una buena espalda.  

Pero detrás de lo que en definitiva es una pérdida del control final de las productoras españolas a manos ajenas, muchos productores locales también denuncian debilidades más profundas del sector y una falta de políticas públicas decididas a fortalecerlo en la dirección correcta. 

El mapa después de la pandemia 

Con nueve productoras locales bajo su paraguas, Banijay es el conglomerado francés con más presencia española. Tras la compra de Endemol Shine Group, el grupo comandado en Iberia por Pilar Blasco es dueño de Cuarzo Producciones, Diagonal TV, Gestmusic, Magnolia, Shine Iberia, Tuiwok Estudios y Zeppelin, y cuenta con participaciones en DLO Producciones y Portocabo.  

El otro gran player francés es Mediawan, que en 2020 abrió Mediawan Studios España, hub en el que conviven Good Mood, Weekend Studio, Boomerang TV y Veranda. Las dos últimas ya eran parte de Lagardère Studios, adquirida ese año por Mediawan.  

En 2021 Newen también irrumpió en España para hacerse con el Grupo iZen, presidido por José Velasco y compuesto por Zebra Producciones, BocaBoca, Europroducciones, Hill Valley y Proima Zebrastur.  

Y, como una suerte de pionero del fenómeno, StudioCanal adquirió en 2017 un 33% de Bambú Producciones.  

En este proceso de reciente conquista francesa también debe ser nombrada, aunque mediante un movimiento diferente, Federation Entertainment. En 2020 lanzó Federation Spain, su división española, al mando de Toni Sevilla, Nacho Manubens y Juan Solá. Los últimos dos ahora están en Los Ángeles al mando de Animal Federation, nueva filial del grupo.  

‘Tu cara me suena’, formato original de Gestmusic (Banijay)

Hasta aquí Francia. Pero con la noticia de Garbo Produzioni esta semana, Italia también empieza a asomarse. En 2021 la productora de Maite Bulgari ya había abierto Garbo Stories, su filial en España con Stefano Torrisi al frente, y ahora dio un paso más con la adquisición de una participación en Onza, de José María Irisarri, Gonzalo Sagardía y Nicolás Bergareche. 

Y, aunque por ahora también mediante una división local, podríamos añadir a Cattleya (parte de ITV Studios), que el año pasado abrió en España Cattleya Producciones con el ex Netflix Arturo Díaz como líder.  

Una industria protegida y una necesitada

¿Qué dice de la industria audiovisual española que tengan que venir grupos extranjeros a hacerse con sus productoras?  

Antes, es justo mencionar que este no es un fenómeno que afecte solo a España. La brutal demanda de contenido y de calidad impulsada por las plataformas de streaming ha llevado a que las fusiones y adquisiciones de compañías de entretenimiento sean la nueva moneda de cambio a nivel global.  

Y, en el caso de las productoras de mediano o pequeño tamaño, con estas nuevas reglas de juego es muy difícil mantenerse vivas sin respaldo financiero. 

Así, en América Latina hemos visto varios ejemplos recientes, como el paso de Telecolombia y Estudios Teleméxico a manos de VIS (Paramount), de Kapow a América Televisión, o de Underground Producciones a Telemundo Global Studios.  

Y también es justo decir que no solo han sido compañías extranjeras las que han apostado por la adquisición de productoras españolas: el paraguas The Mediapro Studio acoge a Big Bang Media, 100 Balas, Globomedia, K 2000 y El Terrat; y Mediterráneo Mediaset España Group, a Alea Media, Mandarina Producciones, Unicorn Content, La Fábrica de la Tele, Bulldog, Alma Producciones, Fénix Media, Megamedia, Supersport y El desmarque. En una apuesta distinta pero que también pasa por inversión de España en España, Atresmedia y Telefónica se unieron para crear Buendía Estudios, el otro gran peso pesado de hoy en la producción televisiva local.  

Ahora sí, ¿qué pasa con las más de 20 empresas españolas nombradas que sí están en manos internacionales?  

Alfonso Blanco

Portocabo empezó a crecer y lo que necesitaba era músculo financiero y logístico”, explica su director general, Alfonso Blanco.  

“Yo solo con el 100% del accionariado no tenía sentido, pero tampoco quería integrarme dentro de una estructura porque perderíamos nuestro ADN. Y después de evaluar muchas novias, Banijay aceptó ser socio de un proyecto en el que yo mantengo el control societario y editorial, y como contrapartida debo aportar expertise al grupo. Yo encantado: estoy con la empresa en crecimiento, tengo músculo, minimicé mi riesgo personal y tengo unos socios estupendos. Es la situación ideal”, agrega el productor de ‘Hierro’ y ‘Rapa’. 

Este beneficio también lo señala Tomás Cimadevilla, CEO de Weekend Studio. “La relación con Mediawan ha sido fantástica desde el primer momento. Nos ayudaron a financiarnos en una época complicada. Justo antes de la pandemia acudieron a nosotros varias productoras de primer nivel, incluso alguna multinacional, con la intención de adquirirnos o de tomar una participación. Al final nos quedamos con Mediawan porque nos hicieron la mejor oferta, pero también porque veíamos detrás a un grupo muy consolidado a nivel europeo, con productoras muy importantes en cada país”. 

Tomás Cimadevilla

Justamente, la potencial sinergia con otras productoras internacionales del grupo matriz es otra de las ventajas que encuentran las productoras españolas implicadas en este juego. 

Jaume Banacolocha, CEO de Diagonal TV (primero parte de Endemol Shine), define a Banijay como “un dueño que está detrás nuestro, que nos ayuda y nos exige a la vez”. Y cuenta: “Ahora estamos con una productora del grupo en México desarrollando un proyecto para allí. Ellos vinieron a nosotros por nuestra experiencia en la ficción de época, y nosotros encantados de poder trabajar juntos”.  

Las ventajas están claras. ¿Y las otras?  

“Que sea capital internacional extranjero, mayoritariamente francés, el que esté comprando empresas en España, pues algo de pena da”, reconoce Alfonso Blanco.  

Al hablar de los porqués de este interés en España, Cimadevilla señala: “Aparte del reconocimiento de algunas series que han impulsado el audiovisual español en el mundo, creo que los franceses tienen tanta protección y capacidad de financiación, que solo se preocupan de su mercado local y no les preocupa tanto llegar al mercado internacional. Hay otros países, como Holanda o los escandinavos, que tienen una población mucho menor y siempre se han preocupado por llegar a unas audiencias mucho más globales”. 

Jaume Banacolocha

Yo creo que la raíz es que el Estado francés ha sabido proteger muy bien su cultura cinematográfica, audiovisual y general”, agrega Banacolocha. “Y eso permitió que crecieran empresas con dinero, poder y espalda, y que grupos con mucho dinero hayan apostado por invertir en el audiovisual porque es un negocio”.  

Basta con mirar quién está detrás de estos grupos audiovisuales privados franceses. Los accionistas de Banijay son LDH y Vivendi, y su salida a bolsa se dará respaldada por el multimillonario de artículos de lujo LVMH, Bernard Arnault (“¿Por qué se mete al audiovisual alguien así?”, se pregunta Banacolocha, conociendo la respuesta). Newen es parte de TF1, participada a su vez por el conglomerado industrial Bouygues. StudioCanal tiene detrás a Vivendi, que es parte del holding industrial y de inversión Bolloré. Y en el accionariado de Mediawan figuran gestores de inversión como Sycamore y Amundi.  

Una fotografía así parece más difícil de imaginar en España. Sin embargo, el líder de Diagonal TV encuentra algo de luz en el horizonte.  

“Ahora se ha lanzado Pablo Isla con una productora, y me gusta”, dice sobre el reciente lanzamiento de Fonte Films al mando del expresidente de Inditex. “No el hecho de que haya otro más”, bromea, “pero sí que lo está montando un señor con mucho poder económico. Me parece que puede ser el principio de que haya compras y de que se fortalezca el sector”. 

Mientras todo esto sucede, el gobierno español está llevando adelante su plan ‘España, Hub Audiovisual de Europa’, para el cual invertirá 1.600 millones de euros hasta 2025. Con gran parte de la inversión destinada a ventajas fiscales para atraer rodajes internacionales y a fomentar la instalación de grupos de producción extranjeros en el país, muchos productores locales se preguntan: ¿cuántos de esos millones se quedarán en España? 

Pina Mezzera 16-09-2022 ©cveintiuno

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